Petición al Presidente
Estamos próximos a la visita del presidente de la República a nuestro territorio huilense, para lo cual todas las fuerzas vivas del departamento deberán solicitarle al primer mandatario de los colombianos la terminación del tramo de la vía 4G entre Neiva-Pitalito-Mocoa-Santana, cuyos trabajos se encuentran paralizados, por el incumplimiento y la irresponsabilidad de la empresa concesionaria Aliadas para el Progreso, que solo se han dedicado a cobrar los peajes en los Cauchos y Altamira. Todos los huilenses somos testigos de la indiferencia del gobierno anterior, que no atendieron oportunamente las peticiones y la gestión del gobierno departamental, sector gremial, alcaldes, parlamentarios, Cámara de Comercio de Neiva, Comité Cívico de Pitalito, entre otros, para superar la problemática presentada en el sector de Pericongo. La indolencia y la negligencia del gobierno nacional y de los Organismos de Control, han generado una desconfianza mayúscula de los niveles de ingobernabilidad en que se encontró sumida la sociedad colombiana, en el anterior cuatrienio.
Atravesar por la vía que conduce al sur del departamento y viceversa, se ha convertido en una osada y tortuosa decisión por parte de los conductores, por la alta fragilidad que presenta la zona de Pericongo. Los reiterados derrumbes que se han venido presentando cuando se presentan fuertes lluvias por dicha zona, aumentan el riesgo para que nuevamente toneladas de rocas caigan sobre esta vía que representa una alta peligrosidad para las personas que la atraviesan. Este es un paso obligado para quienes transitamos desde y hacia el sur del departamento del Huila, rodeado por el río Magdalena es un sector que, con el paso de los años, se ha convertido en un referente atractivo turístico que une a los municipios de Timaná y Altamira.
Desde que se presentó el último derrumbe el pasado fin de año, que provocó el hundimiento de la banca, obligó al paso controlado por un solo carril, hasta la fecha. Aunque está controlado y vigilado por las autoridades, es un riesgo muy alto para las familias que osan hacerlo. Por tal motivo, debemos ejercer la presión con todos los estamentos de la sociedad huilense para se inicien prontamente estas obras y que el gobierno nacional apoye el sueño de los huilenses, porque se constituiría en la redención para el sector productivo del departamento. Sería importante que los voceros de esta compañía constructora le dieran una explicación a la opinión pública por la falta de continuidad de las obras.
