Pesebre de San Agustín
Durante el último cuatrienio se han venido presentando grandes transformaciones en la vida municipal de San Agustín. Miles de visitantes y turistas a esta hermosa localidad, han tenido la oportunidad de observar el embellecimiento que ha tenido la localidad y el mejoramiento de sus ambientes paisajísticos y ornato de sus viviendas que han encantado y recordado las épocas pretéritas donde nació nuestro creador en Belén. Destacamos las sinergias del gobierno departamental anterior que lideró Carlos Julio González Villa, que junto con su equipo de trabajo logró a finales del año, adelantar el Plan fachadas, actividad que se encuentra enmarcada dentro del esquema de ciudades emblemáticas. Se intervino todo el municipio, en la nomenclatura, avisos comerciales, señalización, andenes, entre otros.
En algunos municipios del país, el inconformismo de las comunidades se manifiesta por el incumplimiento de las promesas que han esbozado los exponentes de la clase política y del gobierno nacional para satisfacer sus demandas, que son prioritarias para su desarrollo municipal. Lo anterior, ha provocado el nacimiento de liderazgos de algunos actores locales que han logrado conjugar sinergias entre las comunidades para buscar soluciones a sus problemáticas. Tal es el caso ocurrido en este municipio. La administración del anterior alcalde, Ever Bolaños Jojoa, logró articular los esfuerzos de las comunidades, sector privado, la iglesia católica y el gobierno departamental.
A través de una minga, se logró gracias al liderazgo de los sacerdotes Oscar Javier Vargas, párroco de la iglesia central quien logró con el apoyo de los actores mencionados anteriormente este accionar a través del desarrollo de actividades eclesiásticas y cívicas para desarrollar tareas como el arreglo de la vía de acceso a este municipio, desde el sitio limítrofe con el municipio de Pitalito.
Pero algo fuera de serie, que rompe todos los paradigmas y las tradiciones religiosas. Visitar a San Agustín, en el mes de diciembre, se convirtió en un verdadero deleite, por el pesebre conformado con viviendas, calles y personajes que rememoraban la época del nacimiento de Jesús de Nazaret. Este trabajo artístico, que participó en el año 2018 en los Récord Guinness, para ser reconocido como el pesebre más grande del mundo, es visitada diariamente por miles de turistas.
Lo anterior, se convierte en otro atractivo turístico, de los que posee este territorio que encierra uno de los escenarios de mayor relevancia para los arqueólogos y la necrópolis de mayor extensión de América, cuya antigüedad de los vestigios de la civilización que existió, datan del 3.300 A.C y que se encuentran en el Parque Arqueológico de San Agustín.
