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Opinión/ Creado el: 2020-03-06 02:07

Pequeños embalses

Escrito por: Julio Bahamón Vanegas
 | marzo 06 de 2020

La semana pasada hablamos sobre la necesidad de proveer a los municipios del Norte del Huila de pequeños embalses de agua en la zonas especialmente áridas y erosionadas de su geografía, pobres en lluvias y escasas de precipitación, razón más que valedera para pensar en adelantar un plan masivo de construcción de esas pequeñas presas para garantizarle agua a nuestros campesinos en épocas de sequía, que es la característica hidrológica de la región norteña de mi departamento. ¿De qué nos sirve realizar inversiones cuantiosas en esas mismas zonas, si mañana, en razón a una muy segura migración  de sus  habitantes, urgidos del líquido vital, lo hagan hacia otros municipios del Huila o regiones del país, de tal manera que tales colocaciones oficiales sean flor de un día? La propuesta que deseo hacerle al gobierno departamental en consonancia con las alcaldías locales es acordar un plan de estudio, localización y construcción de esos embalses de servicio múltiple, y tener la voluntad de realizarlo. Contamos en esa parte de la jurisdicción con una región casi desértica, prolija de cárcavas sobre lechos que permanecen secos la mayor parte del tiempo. Lo sabemos, allá en el Norte las lluvias son escasas, pero cuando llegan en época de invierno son torrenciales, lamentablemente ese enorme caudal esporádico se pierde por escorrentía. Las aguas que caen del cielo recorren a grandes velocidades los lechos secos y van llevando enormes cargas de sedimentación hacia el rio Magdalena. No hemos aprendido a  aprovechar lo poco que nos regala la naturaleza. A mí, personalmente me aterra que el norte de mi departamento sea “devorado” por la expansión acelerada del precioso desierto de la Tatacoa.- Precioso sí, pero no deja de ser un desierto. Esta idea de los embalses, debo confesarlo, no es mía, pero  me quedó sonando en la cabeza desde el día que  le escuché decir al Expresidente Alfonso López Michelsen que el futuro agrícola campesino del norte debía llevarse a cabo mediante la construcción de estos pequeños embalses aprovechando, como les digo, la topografía natural de sus  tierras. El Dr López fue un hombre visionario. No me cabe duda. También le escuché decir, que la única manera de lograr la paz en Colombia tenía necesariamente que pasar por una derrota militar a los grupos insurgentes. En eso estaba empeñado el gobierno del expresidente Álvaro Uribe y no le pararon bolas, y “miren como estamos, y tu Pedro cortando orejas. Retomemos nuestro tema: La estructura de un embalse pequeño consiste en un depósito artificial de agua definido por un dique, eso lo sabe perfectamente el Gobernador Luis Enrique Dussan, ingeniero Civil y sus secretarios de Vías y de Agricultura, ingeniero civil y agrícola respectivamente, cuya altura no podrá ser mayor a 10 metros y la capacidad de retención de agua no deberá superar volúmenes entre 100.000 y el millón de M3. ¿Qué partes lo componen? Veámoslo: La Cuenca.- Es la cavidad en el terreno donde se localiza el embalse. El Vaso.- Es el elemento de retención del agua. La Geología.- Es la actividad y estudios  que se llevan  a cabo para garantizar la impermeabilidad del terreno donde se construirá el embalse y la estabilidad del mismo. La Geotecnia.- Es el estudio que se debe adelantar para definir el aprovechamiento del vaso y la construcción del mismo. Topografía.- Es el estudio de curvas de nivel del terreno natural mediante el cual, se determina la capacidad del embalse. Garganta.- Es el sitio que se define en donde se debe construir el dique de contención. Aliviaderos.- Son estructuras de rebose  del agua sobrante mediante los cuales se controlará el mayor volumen que acceda al embalse  por encima del cálculo de retención. Toma de Fondo.- Son los desagües controlados que deben ser localizados a los 2/3 de la altura inferior del dique,  y pueden conectarse entre sí para un mejor aprovechamiento del agua.  Los embalses son de diversas clases, pero los que más se acomodan al terreno al que nos referimos son aquellos cuyos diques se construyen  con materiales sueltos de la región, tierra suelta y de escollera. Señor Gobernador, con el debido respeto, amistad y afecto que me merece, quiero decirle que el Huila confía plenamente en Ud., y quienes lo reconocemos como hombre serio y de resultados mucho más, por eso permítame sugerirle:  Ordene en este año los estudios y el muy pronto se conocerá al alcance de las obras de redención para el Norte del Departamento. Otras regiones del Huila también lo necesitarán y se lo agradecerán.