martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-03-13 01:14

Pelota manchada

Escrito por: Jesús Andrés Vargas
 | marzo 13 de 2019

“Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha”, estas fueron las palabras pronunciadas por el controvertido astro del fútbol argentino Diego Armando Maradona, el día que se retiraba profesionalmente de las canchas de fútbol, tal vez reconociendo los errores personales que habían perjudicado su imagen como ídolo del fútbol, debido a su abuso de drogas y episodios de violencia intrafamiliar.

Hoy, esa frase cobra vigencia en nuestro opaco y amilanado fútbol colombiano. La mancha viene de tiempo atrás, desde que los dineros de los narcos se propagaron en los equipos más representativos de nuestro rentado nacional, con las mortales consecuencias que llevaron incluso a la cancelación del campeonato del año 89, a raíz de la muerte de un árbitro a manos de un sicario, hasta el escandaloso proceso del FIFAGATE, en dónde estuvieron involucrados varios directivos de la federación colombiana de fútbol, especialmente el presidente de la época, Luis Bedoya.

No es un secreto, que dónde hay dinero, la corrupción no falta, y el fútbol maneja dinero a manos llenas,  de allí que las directivas del fútbol colombiano, se encuentren tan a gusto en sus asientos, aun cuando sucedan situaciones como la venta irregular de boletería siendo ellos los directos beneficiados de estas desafortunadas prácticas.

La pelota hoy está más manchada que nunca, desde que el presidente del Tolima el ex senador Camargo, dijo que el fútbol femenino no era más que un nido de lesbianismo y alcohólicas, pareciera que casi todos la directivos del fútbol, en una especie de pacto secreto, optaron por enterrar la liga femenina en vez de potencializarla.

La victoria del Atlético Huila femenino en la más reciente edición de la Copa libertadores femenina, ha sido tal vez uno de los logros deportivos que han pasado al olvido, en tiempo record.

Ese triunfo, debía haber puesto al fútbol femenino en un escenario mucho más alto del que estaba hasta el momento, sin embargo lo único que hizo fue poner de presente los constantes abusos e injusticias que vive una jugadora profesional en un escenario, que más allá de ser dominado ampliamente por hombres, está dirigida por machotes.

Los mas recientes escándalos, están relacionados con una serie de denuncias de abuso sexual hechas por alguna jugadoras de la selección nacional, que han señalado a miembros del cuerpo técnico del equipo. Al parecer en represalia, y aunque una cosa sea la federación colombiana de futbol, y otra la DIMAYOR y la DIFUTBOL, se ha planteado un campeonato (de dónde salió el campeón de américa), más parecido a un cuadrangular de barrio.

Para completar la triste realidad de nuestro fútbol, lo que por muchos años fue un secreto a gritos, hoy ve la luz con las denuncias hechas por árbitros frente al acoso vivenciado  y perpetrado por colegas suyos con mayor reconocimiento y trayectoria.

Me atrevo a pensar, que esta es sólo una pequeña punta de un gigantesco iceberg de corrupción y depravación.


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