Parapeto. Respeto a la autonomía y a la autoridad.
Esa enseñanza la recibí hace ya mas de 34 años de parte del entonces ministro de justicia Rodrigo Lara, a raíz del reconocimiento que me hiciera la Cámara de representantes con motivo de mi elección como primer vicepresidente de la Corporación, en una carta que enviara al evento con su distinguida esposa doña Nancy Restrepo, indicándome en primer lugar, que su condición de ministro de estado le impedía asistir al acto publico por razones obvias que le imponía su alto cargo para no verse inmiscuido en asuntos políticos. También para dar respuesta a la presión que algunos amigos de nuestro movimiento de la Dignidad Liberal ejercían sobre el ministro Lara para que el joven gobernador Dr Antonio José Villegas Trujillo entrara a revisar la participación del movimiento en su gabinete, manifestando enfáticamente, el alto funcionario que, como sus amigos, teníamos la obligación de respetar la autoridad del gobernante y su plena autonomía para organizar el grupo de sus inmediatos colaboradores.
Esa carta marco al movimiento como un grupo respetuoso de esas condiciones que deben prevalecer en las relaciones con todo gobernante. La anécdota anterior la traigo a cuento por hechos conocidos en las ultimas semanas, que la mayor parte de la ciudadanía hoy rechaza de parte de algunos congresistas de nuestro partido Centro Democrático que en privado y en publico, vienen exigiendo cambios en el grupo de ministros escogidos por el presidente Ivan Duque, en contravía de lo expresado por el jefe de la colectividad, senador Álvaro Uribe Vélez, quien ha sido claro en brindarle todo su respaldo al gobernante y a su equipo de gobierno.
Es evidente que el Centro Democrático gano las elecciones para la presidencia de la republica y esa victoria lleva implícito un apoyo incondicional al candidato y actual presidente en el ejercicio de sus funciones.
De igual manera el presidente Ivan Duque se ha empeñado en mantener las relaciones con el congreso sobre la base de cero ¨mermelada¨y esa actitud la aplaude el pueblo colombiano. De tal manera que no tiene porque su partido meterse en decisiones del jefe de estado para proponerle que modifique su compromiso con el país, y se atrevan a recomendarle cambiar la mermelada por otra clase de ¨edulcorante¨ que comprometa recursos del presupuesto para satisfacer ambiciones de un pequeño grupo de copartidarios.Lo mínimo que debemos hacer es ser consecuentes con el programa de gobierno del Dr Duque. Con ese programa ganamos y el país espera que el señor presidente cumpla y se vea rodeado de sus congresistas. Recordemos que el palo no esta para cucharas, como dice el refrán popular, y que el esfuerzo que hemos hecho todos los militantes del partido de Uribe no termina el 7 de agosto de 2.022. Los colombianos están a la expectativa que seamos capaces de gobernar y que ejerciendo un buen gobierno alcancemos profundos cambios en la política económica y social de la nación, y de alguna forma colmemos las esperanzas de las inmensas mayorías del país.
Lo mas triste seria que dejáramos solo al presidente de la republica por cálculos personales y políticos equivocados. Los problemas que heredamos del gobierno anterior son muy graves, a tal punto que no debemos olvidar el equilibrado discurso que pronuncio el senador Ernesto Macías, en la ceremonia de toma de posesión del presidente Duque .Ese discurso debe ser leído y releído para no repetir la historia de Colombia que estuvo por mas de 7 años en la cuerda floja de la inviabilidad como estado de derecho.
