martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-03-21 01:41

Parapeto.- Reflexiones sobre el Proceso de paz y la JEP.

Escrito por: Julio Bahamón Vanegas
 | marzo 21 de 2019

Un buen amigo mío, que aprecio muchísimo, me ha escrito esta semana, y me ha hecho la siguiente confidencia sobre el título de esta columna: “La polarización en Colombia es tal que nadie respeta las reglas de juego y culpan al otro que piensa diferente. Continúa  mi amigo diciendo. “Juan Manuel Santos hace un proceso de paz (alabado afuera y muy criticado por dentro) y convoca, sin necesidad un plebiscito y lo pierde.

No le importó, violar la carta fundamental, cambió detalles y aprobó un proceso a la carrera, con graves vacíos. ¿Santos respetó el Estado de Derecho? Desde luego que NO!” Santos es el responsable de la polarización que vive hoy nuestro país.  “Sale la norma del congreso sobre la implementación de la JEP (Tribunal Ad-Hoc que ejercerá la denominada justicia transicional), va a la Corte Constitucional para su control y esta, luego de un año, se toma atribuciones que no le corresponden, legisla, se extralimita en sus funciones,  corrige e interpreta a su antojo lo que salió del congreso. ¿La Corte Constitucional respetó el Estado de Derecho? Evidentemente que NO!.”

Duque entra al gobierno prometiendo que el acuerdo firmado por su antecesor no lo hará, “ni trizas, ni risas”. Pero  encuentra 6 temas en el acto legislativo de implementación de la JEP  y dentro de sus facultades constitucionales las objeta, porque a su leal saber y entender son abiertamente inconvenientes para el país. Los amigos del enrevesado proceso de paz de Santos se rasgan las vestiduras y se forma un escándalo político de “padre y señor mío”, pues a los violadores del plebiscito les causa urticaria que lo que aprobó la Corte Constitucional pueda ser modificado, ya que ellos lo consideran intocable.

Y a los violadores de niños y niñas dentro de la guerrilla de las farc, les aterra  que se les investigue por esos crímenes monstruosos de lesa humanidad. Personalmente considero que el presidente Duque está en todo su derecho de defender al país. En este caso, en particular, Duque si ha respetado el Estado de Derecho. En lo que a continuación les voy a decir, coincido con mi amigo,  pues a él como a mí, siempre nos ha parecido el tal acuerdo de paz de Juan Manuel Santos un verdadero “mamarracho” y si desprevenidamente uno mira las observaciones del presidente Iván Duque tiene que darle toda la razón.

Hoy no es la paz la que está en el limbo. Lo que está en el limbo es el fallido acuerdo de paz de Santos en el que todos los involucrados han roto las reglas del juego, a su parecer, y a esa rebujina se ha prestado la JEP, a la que le han encontrado pecados muy graves, como la alcahuetería con Santrich en su vergonzoso proceso de extradición, escondiendo o dilatando pruebas tan evidentes como quiera que fue hallado en flagrancia traficando 10 toneladas de cocaína hacia los Estados Unidos después de la fecha acordada para que cesaran de cometer delitos.  La “contratitis”  la carcome,  y también la epidemia de sobornos sobre “gestiones” para evitar extradiciones. Si las reglas del acuerdo de Santos han sido rotas, las Farc deben ser conscientes de que ese proceso no va, como dice el adagio popular, a  ningún Pereira. En tal sentido deben reflexionar y acogerse a la revisión que hará el actual gobierno y procurar que ese torcido sea enderezado de una vez por todas. 


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