Opinión/ Creado el: 2018-11-15 01:43
Parapeto.- Pericongo. Vuelve y juega.
Este fin de semana estuve en Pitalito visitando a mi buen amigo Heliodoro Rozo. Cuando estaba haciendo fila para pasar por el paso del estrecho de Pericongo repasaba lo que ha significado para la economía del sur del Huila, el deslizamiento que causó el daño a la carretera. Amén del encarecimiento del transporte desde el centro del País hasta los Departamentos del Caquetá y el Putumayo. El daño que provoco el desprendimiento de la roca que cayó sobre el pequeño viaducto que entorpeció el paso vehicular ocurrió hace ya mas de un año.
Y de verdad que se esperaba una acción inmediata de parte del Invias y de la misma concesionaria Aliadas para resolver el problema, pero en lugar de eso lo que hemos visto es que la situación ha empeorado considerablemente. Ya la demoras, haciendo la fila, de lado y lado de la carretera antes y después de paso de Pericongo es fenomenal. Tracto camiones, Tracto tanques transportando petróleo desde Orito, buses de pasajeros, vehículos de transporte de ganado, particulares en una cantidad alarmante, al punto que las demoras en ese sitio por la congestión son de más de 40 minutos. Sabemos que el gobierno del Huila ha sido diligente y ha hecho lo que le correspondía hacer: Habilitar una vía alterna por el corregimiento de Naranjal y esa labor fue en su momento eficaz y rápida.
Los señores Diputados, con Don Antonio Peña a la cabeza, líder del sur del Huila y la Dra Sandra Hernández lograron que el gobierno anterior, al menos se hubiera comprometido con una partida de $20.000 millones de pesos, que a la hora de la verdad no es una suma importante con la que se le pueda dar una solución definitiva al problema. Esos dineros se han destinado a financiar algunas obras en la variante de Naranjal y para adecuar pasos peligrosos en las vías mas lejanas que pueden servir de rutas alternas paralelas como son la via Pitalito- Acevedo – Suaza – Altamira, pero es una vuelta demasiada larga para los viajeros y para los transportadores. Pero que se conozca, hasta la fecha, a parte de la gestión hecha por el Diputado Don Antonio peña, directamente con el presidente Iván Duque y con el expresidente Álvaro Uribe, que existan recursos para adelantar una obra definitiva, no.
El diputado Peña logro un compromiso por parte de la Oficina de Gestión y Riesgo de la Presidencia de la Republica para que aporte los recursos necesarios para encontrar muy pronto la solución al problema de Pericongo. La solución desde el punto de la ingeniería colombiana no se resuelve con pañitos de agua tibia. Se requieren estudios geológicos y geométricos inmediatos sobre la masa inmensa de roca arenisca que se esta desprendiendo unos metros adelante del sitio colapsado.
No quiero ser ave de mal agüero, pero lo que he venido observando es que esa enorme masa, que bien pudiera calcularse en algo mas de 12.000 M3 podría desprenderse y terminar de destruir la carretera existente en una longitud de más de 500 metros lineales. He visto que en la “pata” de la base de esa masa se pueden percibir movimientos de su volumen, que bien puede ser monitoreados por técnicos del Invias y de la Concesionaria para evitar una catástrofe mayor. También se ven muros de contención sobre la margen derecha en dirección Timana Altamira que ya están fracturados por el empuje de esa misma masa. De ahí, que quiera llamar la atención a las autoridades para que le paren bolas de verdad a Pericongo, pues por estar pensando en otros asuntos, menos importantes, podríamos quedar asilados por un largo tiempo, quizás por años de penuria y de atraso en la economía regional.
Y de verdad que se esperaba una acción inmediata de parte del Invias y de la misma concesionaria Aliadas para resolver el problema, pero en lugar de eso lo que hemos visto es que la situación ha empeorado considerablemente. Ya la demoras, haciendo la fila, de lado y lado de la carretera antes y después de paso de Pericongo es fenomenal. Tracto camiones, Tracto tanques transportando petróleo desde Orito, buses de pasajeros, vehículos de transporte de ganado, particulares en una cantidad alarmante, al punto que las demoras en ese sitio por la congestión son de más de 40 minutos. Sabemos que el gobierno del Huila ha sido diligente y ha hecho lo que le correspondía hacer: Habilitar una vía alterna por el corregimiento de Naranjal y esa labor fue en su momento eficaz y rápida.
Los señores Diputados, con Don Antonio Peña a la cabeza, líder del sur del Huila y la Dra Sandra Hernández lograron que el gobierno anterior, al menos se hubiera comprometido con una partida de $20.000 millones de pesos, que a la hora de la verdad no es una suma importante con la que se le pueda dar una solución definitiva al problema. Esos dineros se han destinado a financiar algunas obras en la variante de Naranjal y para adecuar pasos peligrosos en las vías mas lejanas que pueden servir de rutas alternas paralelas como son la via Pitalito- Acevedo – Suaza – Altamira, pero es una vuelta demasiada larga para los viajeros y para los transportadores. Pero que se conozca, hasta la fecha, a parte de la gestión hecha por el Diputado Don Antonio peña, directamente con el presidente Iván Duque y con el expresidente Álvaro Uribe, que existan recursos para adelantar una obra definitiva, no.
El diputado Peña logro un compromiso por parte de la Oficina de Gestión y Riesgo de la Presidencia de la Republica para que aporte los recursos necesarios para encontrar muy pronto la solución al problema de Pericongo. La solución desde el punto de la ingeniería colombiana no se resuelve con pañitos de agua tibia. Se requieren estudios geológicos y geométricos inmediatos sobre la masa inmensa de roca arenisca que se esta desprendiendo unos metros adelante del sitio colapsado.
No quiero ser ave de mal agüero, pero lo que he venido observando es que esa enorme masa, que bien pudiera calcularse en algo mas de 12.000 M3 podría desprenderse y terminar de destruir la carretera existente en una longitud de más de 500 metros lineales. He visto que en la “pata” de la base de esa masa se pueden percibir movimientos de su volumen, que bien puede ser monitoreados por técnicos del Invias y de la Concesionaria para evitar una catástrofe mayor. También se ven muros de contención sobre la margen derecha en dirección Timana Altamira que ya están fracturados por el empuje de esa misma masa. De ahí, que quiera llamar la atención a las autoridades para que le paren bolas de verdad a Pericongo, pues por estar pensando en otros asuntos, menos importantes, podríamos quedar asilados por un largo tiempo, quizás por años de penuria y de atraso en la economía regional.
