Parapeto.- La incubación de un monstruo
Lo que ha ocurrido en Venezuela no tiene punto de comparación con lo sucedido en otras latitudes del planeta. El monstruo criminal de NICOLAS Maduro ha violentado todos los nobles principios de la dignidad humana, y para salirse con las suyas no ha tenido inconveniente alguno en ordenar el asesinato de más de 140 jóvenes, hombres y mujeres, en la capital Caracas, y en otros destinos de la patria del Libertador, para “salir airoso” con la elección de una Constituyente viciada y espuria. Pero ese espécimen de la degradación humana tuvo un principio y una tolerancia incubada en países vecinos y miembros de la comunidad de nuestro continente, empezando por el sátrapa de Nicaragua Daniel Ortega, con la aquiescencia de gobiernos debiluchos y alcahuetas como el de Juan Manuel Santos en Colombia, Cristina Fernández de Kirchner en Argentina, Rafael Correa en Ecuador, Pepe Mojica en Uruguay, Evo Morales en Bolivia, y Raúl Castro de Cuba, quien se encargó de dictar el libreto que dejó Fidel y que está contenido en la famosa carta política que le escribió al “comandante Hugo Chávez” antes de su muerte, sobre qué debía hacer para imponer su fallida revolución bolivariana, que no es otra sentencia distinta a la que hemos visto aparecer con horror, como una pesadilla en nuestro territorio, pues ellos jugaron durante los últimos ocho años con candela y patrocinaron la creación del monstruo en Venezuela dándole toda clase de gabelas, inclusive enviándole a abanicarle su vanidad y torpeza al tristemente célebre personaje del proceso 8.000, señalado de ser el beneficiario de recibir dineros del Narcotráfico para lograr su elección a la presidencia de Colombia en el año de 1.994, Ernesto Samper Pizano. Todos ellos son de alguna forma responsables de lo que sucede en Venezuela. Toleraron, auspiciaron, patrocinaron, aplaudieron y se lucraron de la mermelada, Petróleo, que otorgaba Maduro a sus cómplices de la barbarie. Los organismos internacionales de los derechos humanos tendrán que auscultar detalladamente sobre las responsabilidad que les cabe a estos gobernantes que por acción, en algunos casos, Cuba por ejemplo, o por omisión, los demás países señalados en este escrito de los desmanes acaecidos contra de la vida, la honra, y la libertad de miles de patriotas perseguidos, maltratados, violentados, encarcelados, torturados por órdenes dadas directamente por el monstruo del palacio de Miraflores. A esta hora de la semana, 148 días después de iniciada la tormenta y la criminal afrenta, no se conocen declaraciones de la mayoría de ellos, y algunos como el presidente de Colombia afanado por su responsabilidad indirecta de lo que le pasa al vecino país sale presuroso a descalificar la atrocidad pero ya es tarde señor Santos. Ud quedará ante el mundo, como un oscuro presidente que se sirvió durante el fallido proceso de paz del siniestro personaje de al lado, y lo verán en la historia, así: tortuoso aprovechado y siniestro. Julioba.
