Opinión/ Creado el: 2018-11-01 01:33
Parapeto.- La Cuestión Agraria. Parte 2.
Conflictos de Trabajo y el Nivel de la vida campesina.-. Hace ocho días comentamos sobre la problemática que se vivía en la región de Viota y Mesitas del Colegio por las enormes diferencias que se presentaban, de tiempo atrás, entre los propietarios de las tierras y los arrendatarios, y de cómo se llevó a cabo la identificación de las diferencias que habían llegado al punto de convertirse en un grave generador de violencia en la zona.
Contra la labor de entendimiento que propiciaba el Dr Carlos Lleras en su condición de secretario de Gobierno de Cundinamarca, en aquel año, se había levantado una anómala agitación provocada por los cabecillas comunistas cuyo interés personal y directo era mantener el estado de oposición y de zozobra en la región, pero ante esa situación de anarquía que se encargan de generar los miembros de ese partido, el gobierno departamental no cejo en el empeño de alcanzar arreglos que beneficiaron directamente a los trabajadores, de tal manera que no cerraran el camino a posteriores y más radicales transformaciones.
Las diferencias entre los patrones y arrendatarios tuvieron su origen, principalmente, en las condiciones onerosas inherentes a los contratos de trabajo en el uso de la tierra en las distintas regiones. Ante esta situación que se presentaba se requirió tomar medidas de carácter general partiendo de la base de adoptar un código de trabajo rural para solucionar de manera urgente los problemas que se estaban viviendo. Después de una visita que practico a la región el Dr Lleras Restrepo, procedió constituir por decreto de la Gobernación la Junta Social de Viotá, que quedo integrada por el alcalde municipal, por un representante de los propietarios que recayó en cabeza del Señor Alberto Aguilera Camacho, abuelo de nuestro dirigente del Nuevo Liberalismo en época de Luis Carlos Galán, años 1.981 a 1.989, el Dr Hernando Aguilera Blanco.
También se designó en el mismo decreto al vocero de los campesinos el señor Julio Ocampo Vásquez. Una vez se dictó el decreto el gobierno puntualizo los temas sobre los cuales debía trabajar la Junta. Los puntos más importantes que entraron como materia de consideración fueron entre otros los siguientes: El pago de la deuda que los propietarios tenían con los trabajadores por siembras de café ya recibidas por las haciendas; rebajas de la obligaciones atrasadas para lo cual los propietarios se comprometieron a rebajar totalmente las obligaciones atrasadas a cargo de los trabajadores, con lo cual los trabajadores quedaban aptos para celebrar nuevos contratos con los patronos.
Organización sindical.- Los patronos debían aceptar que los trabajadores se pudieran organizar en ligas o sindicatos. Ya era hora de desechar los temores infundados respecto a los peligros que ellos temían por esa clase de organizaciones sociales. El Secretario de Gobierno Carlos Lleras creía con fundamento que una organización de trabajadores, realizada dentro del orden, podría servir de ayuda eficaz en la conservación del orden social. Otro aspecto muy importante que abocaron en la junta social fue establecer los correctivos sobre los abusos de las administraciones y el tema de mayor importancia tenía que ver con los permisos para la siembra de café en las parcelas. No se podía perder de vista el legítimo interés de los trabadores, ni las necesidades que imponían los trabajos en las haciendas. Próximo capítulo.-Plan a Desarrollar.
Contra la labor de entendimiento que propiciaba el Dr Carlos Lleras en su condición de secretario de Gobierno de Cundinamarca, en aquel año, se había levantado una anómala agitación provocada por los cabecillas comunistas cuyo interés personal y directo era mantener el estado de oposición y de zozobra en la región, pero ante esa situación de anarquía que se encargan de generar los miembros de ese partido, el gobierno departamental no cejo en el empeño de alcanzar arreglos que beneficiaron directamente a los trabajadores, de tal manera que no cerraran el camino a posteriores y más radicales transformaciones.
Las diferencias entre los patrones y arrendatarios tuvieron su origen, principalmente, en las condiciones onerosas inherentes a los contratos de trabajo en el uso de la tierra en las distintas regiones. Ante esta situación que se presentaba se requirió tomar medidas de carácter general partiendo de la base de adoptar un código de trabajo rural para solucionar de manera urgente los problemas que se estaban viviendo. Después de una visita que practico a la región el Dr Lleras Restrepo, procedió constituir por decreto de la Gobernación la Junta Social de Viotá, que quedo integrada por el alcalde municipal, por un representante de los propietarios que recayó en cabeza del Señor Alberto Aguilera Camacho, abuelo de nuestro dirigente del Nuevo Liberalismo en época de Luis Carlos Galán, años 1.981 a 1.989, el Dr Hernando Aguilera Blanco.
También se designó en el mismo decreto al vocero de los campesinos el señor Julio Ocampo Vásquez. Una vez se dictó el decreto el gobierno puntualizo los temas sobre los cuales debía trabajar la Junta. Los puntos más importantes que entraron como materia de consideración fueron entre otros los siguientes: El pago de la deuda que los propietarios tenían con los trabajadores por siembras de café ya recibidas por las haciendas; rebajas de la obligaciones atrasadas para lo cual los propietarios se comprometieron a rebajar totalmente las obligaciones atrasadas a cargo de los trabajadores, con lo cual los trabajadores quedaban aptos para celebrar nuevos contratos con los patronos.
Organización sindical.- Los patronos debían aceptar que los trabajadores se pudieran organizar en ligas o sindicatos. Ya era hora de desechar los temores infundados respecto a los peligros que ellos temían por esa clase de organizaciones sociales. El Secretario de Gobierno Carlos Lleras creía con fundamento que una organización de trabajadores, realizada dentro del orden, podría servir de ayuda eficaz en la conservación del orden social. Otro aspecto muy importante que abocaron en la junta social fue establecer los correctivos sobre los abusos de las administraciones y el tema de mayor importancia tenía que ver con los permisos para la siembra de café en las parcelas. No se podía perder de vista el legítimo interés de los trabadores, ni las necesidades que imponían los trabajos en las haciendas. Próximo capítulo.-Plan a Desarrollar.
