Parapeto.- La columna de Vicky Dávila
Me había hecho el firme propósito de no volver a escribir en mi columna sobre temas relacionados con política porque, la verdad sea dicha, estoy fastidiado con la politiquería que vienen desplegando con sevicia los distintos grupos de oposición al actual gobierno del presidente Iván Duque utilizando como botafuego la morbosa artillería de la infamia contra el Dr Álvaro Uribe Vélez. Y desde luego, con la esperanza que de contera sus ataques afectasen la administración que con lujo de competencia desarrolla el ejecutivo nacional. No han respetado, para nada, la tragedia que enluta al país. No es de poca monta lo que en materia económica y de salud le viene ocurriendo a Colombia por cuenta de la pandemia del covid-19. Pero eso a ellos no les importa. Dentro de la política Marxista - Leninista, esperan utilizar la pandemia como otra forma de lucha en sus nefastos propósitos de alcanzar el poder de la nación. La periodista Vicky Dávila en su última columna, en la revista Semana, le advierte al país lo que podría sobrevenir con un hipotético fallo de la sala penal de la Corte Suprema de Justicia que tuviese como fin el apresamiento del expresidente Álvaro Uribe. Lo hemos dicho repetidas veces: Lo que los enemigos del Dr Álvaro Uribe Vélez no lograron en las urnas, ni con las armas insurrectas, ahora esperan que lo puedan conseguir mediante la promulgación de controvertidos fallos judiciales. Lo que Uribe Vélez representa para Colombia es la imagen y el ejemplo de un buen gobierno. En muchas de las aseveraciones que expresa la periodista en su escrito sobre la personalidad del ilustre expresidente estoy de acuerdo, pero conociendo la fortaleza del líder político del Centro Democrático tengo dos convicciones: 1.- Que el Dr Álvaro Uribe, que es un ciudadano honesto a cabalidad, no saldrá huyendo, ni le sacara el cuerpo a su derecho legítimo de defensa si por alguna razón llegare a ser adversa la decisión de la Corte, y 2.- Que no propiciará ninguna clase de violencia que venga de las filas del partido. Solamente deseo referirme a los dos gobiernos anteriores, el de Uribe y el de Santos. Mientras que el gobierno de Álvaro Uribe le devolvió la confianza al país, demostró que, no es con debilidad y concesiones como se somete a los violentos, sino con programas de cohesión social, seguridad democrática y confianza inversionista, de esa forma logró su neutralización. Mientras que el Dr Uribe gobernó de esa manera por 8 años al país, su contrario, Juan Manuel Santos se aprovechó de la debilidad de muchos políticos y mediante la entrega de prebendas, mermelada, engañó a la opinión pública, a los países “garantes” del proceso de paz con las Farc, pues, aunque durante los diálogos aseguró a los colombianos que habría justicia y reparación a la mas de 300.000 víctimas de la violencia, nada de eso se concluyó. Hoy sabemos que la guerrilla no hizo entrega de todas las armas, también sabemos que buena parte de los hombres de ese grupo subversivo continúan delinquiendo a órdenes del principal negociador Iván Márquez, tampoco han aceptado el reclutamiento a la fuerza de menores, ni se avienen a reconocer el delito de violación de menores en campamentos de la guerrilla, tampoco entregaron información de las rutas del narcotráfico y sus disidentes continúan con el negocio, violó la constitución etc,etc. Mintiendo y engañando a los colombianos consiguió financiación, non santa, y votos para su segundo mandato. Los que deseaban que de los “acuerdos” de la Habana Colombia saliera preparada para la Paz se han llevado una gran frustración, como aquellos que han creído mantener la esquiva paz ensalzando a su promotor. Su habilidad le ha permitido que todos sus errores se los hayan tapado hasta reconocer en privado y estén convencidos, como lo estamos la inmensa mayoría de compatriotas, que la suya fue la más destroza administración de toda nuestra historia. 6/08/20. Julio Bahamon.
