Parapeto.- “El tubo, tuvo la culpa”
Durante algún tiempo se escuchó por la radio este eslogan con el que promocionaban la marca de la tubería PVC para remplazar las antiguas de hierro colado y las galvanizadas que solían corromperse con los desechos y la porquería que salía en las aguas servidas en las principales ciudades del país, y acuñaron la frase que utilizo en el título de mi columna de hoy. Parodiando al anuncio de los nuevos tubos, quiero decir que lo que le ha sucedido al Congreso de la república en referencia al manoseo de una juez, y luego de un magistrado del tribunal de Cundinamarca por la no aprobación del proyecto de acto legislativo que le daba vigencia a la creación de las 16 curules para los amigotes de Timochenko, es corolario de la corrupción y el desprestigio al que ha llegado el parlamento de Colombia, con contadas excepciones, debido al manoseo por parte del gobierno de Santos a través de la mermelada con lo que lo ha estropeado en materia grave, y desde luego, en algunos órganos Judiciales el mal ejemplo cunde. El Senador Efraín Cepeda, Presidente del Congreso fue claro en su afirmación a la opinión pública, que el susodicho proyecto de marras no existe por una sola razón: El proyecto fue negado. ¿Que tal la pendejadita?, según lo certificó el secretario general del Congreso quien legalmente actúa como notario de lo que en las sesiones ocurra. Pero este gobierno tramposo por excelencia y contando con la aquiescencia del incompetente ministro de gobierno ha acudido, con la poca mermelada que aún le queda, a terminar de corromper a los jueces y a algunos pichones de magistrados que se ofrecen, como lo hacen sus mecenas en las altas cortes, al mejor postor, y salen presurosos a entrometerse en lo que no les corresponde y manosean al poder legislativo sin pudor alguno. Los Doctores Cepeda y Lara Restrepo presidentes de Senado y Cámara, respectivamente, han acudido tarde ante la Corte Interamericana de Derechos humanos solicitándole medidas cautelares para defender la división de los poderes en nuestro país. Eso está bien, pues lo que se pretende hacer con la intromisión indebida de la dictadura de los pequeños jueces en decisiones que hacen parte de la función legal del Congreso de Colombia es imponer la ilegalidad del ejecutivo en favor de las Farc; Pero como dice el adagio popular, es mejor tarde que nunca, aunque sea este un Congreso desprestigiado y detestado por gran parte de la opinión nacional. Por ese motivo aquí también se les pude aplicara los amigos vergonzantes del gobierno, un eslogan similar al de la propaganda de los tubos PVC, “el Congreso tuvo la culpa, pues Uds. se dejaron manosear y corromper”, a tal grado que hoy son víctimas de sus propios desechos. Mientras eso ocurre, el país no se ha dado cuenta que la deuda publica hoy es de US$184.000 millones de dólares, de los cuales, el 80 % es deuda del gobierno. En materia de control a la hacienda pública por el órgano legislativo, como lo podemos ver, también le fallo al país. A mis lectores les deseo un feliz y próspero año 2.018. Julioba. 28/12/17
