Parapeto.- El parto de los montes
“Habemus candidato presidencial”. Con ese anuncio rimbombante las Farc han querido significar y asustar al país con la candidatura de su jefe Timochenko haciendo un gran ruido ante la opinión pública, como lo hacen los montes que suelen hacer sonidos terribles como si fueran a dar a luz, y es más el pánico que infunden a quienes lo escuchan, y sin embargo, dice Esopo en su famosa fabula, esos montes terminan pariendo un asqueroso ratón. No o es sino escuchar a Timochenko ahora que posa de candidato a la presidencia expresarse como si hubiese sido un hombre de bien, cuando su prontuario delictivo lo muestra en su verdadera dimensión de criminal, violador, y terrorista. Él y sus cabezas de listas para el Congreso de Colombia, Iván Márquez y Santrich, como aspirantes al senado y a la Cámara se han dedicado a hacer eco por todos los medios del maléfico alumbramiento, hablan de lo divino y de lo humano, y advierten solemnemente sobre su compromiso con el pueblo, al que masacraron por más de 50 años. El escogido es toda una pesadilla nacional; se llama Rodrigo Londoño, alias Timochenko, quien solo tiene para mostrar a los colombianos un prontuario de más 200 crímenes cometidos, y varios procesos penales abiertos por distintos Jueces de la republica que han resultado en condenas de hasta 216 años y tres cadenas perpetuas. Ese es el personaje escogido por la tropa, con la venia bendita del alto gobierno, como conspicuo candidato del grupo narcoterrorista a solio del Libertador Simón Bolívar. Aquí traigo a colación una célebre frase del canta autor Facundo Cabral cuando dijo: “Le tengo mucho miedo a los pendejos, porque son muchos y pueden elegir a un presidente” Estoy de acuerdo con el señor Cabral. Uno puede llegar a creer que a los farianos los podrían escoger no por el número de votos que puedan tener, sino por el volumen de crímenes y de delitos cometidos. ¡Qué horror! Pero son los candidatos que le agradan al alto gobierno. O sea que los candidatos de las coaliciones de Fajardo y las Claudias, la de los liberales con la U, y la de la troika de Petro, Robledo y Piedad, posaran de “pendejos” y por pararle bolas al Presidente Santos, por inercia, podrían terminar eligiendo a un pequeño roedor del Castro Chavismo. Mientras ese sainete ocurre para distraer a los colombianos, como parte del libreto oficial, el Consejo Nacional Electoral se apresura a darle al gobierno una notica que le complazca: en menos de tres meses le concedieron la personería al nuevo partido de los violentos, y contrario sensu, esa misma autoridad electoral se demoró casi tres años en aprobarle al Centro Democrático el logo del partido, la efigie del jefe y fundador, el presidente Uribe. Se trata de una infame persecución política y personal contra el Dr Álvaro Uribe Vélez, contra su familia, y contra quienes lo respaldamos con decisión. Persecución canalla a todas luces, pensada, diseñada, dirigida y puesta en ejecución por orden de la casa de Nariño. ¿Alguien se atreve a decir lo contrario?.
