Parapeto.- El Estadio de Futbol, “GULLERMO PLAZAS ALCID”
Escuché una de las tantas intervenciones radiales que semanalmente hace con aguda inteligencia el Jefe de la campaña a la Gobernación del Huila del Dr Carlos Ramiro Chávarro, su director el Dr Jorge Fernando Perdomo Polonia sobre lo que considera él que se debe hacer con el actual Estadio de Futbol de Neiva, y debo manifestar que estoy de acuerdo parcialmente con su preocupación alrededor del futuro del coliseo en discusión.
No dijo el Dr Perdomo nada en su comentario sobre el nombre que lleva dicho escenario desde su primer encierro realizado por los estudiantes de la mayoría de los colegios de la cuidad, eso hace ya la friolera de 55 años, en lo que se denominó la marcha cívica del ladrillo, con la cual su líder, el entonces joven promesa de la política liberal del Huila el Dr Guillermo Plazas emprendió con entusiasmo, y ese evento le sirvió para ascender vertiginosamente dentro de las directivas del liberalismo Huilense como una figura carismática y apreciada por la juventud de Neiva y luego de todo el departamento del Huila. Lo primero que debo afirmar es que sea cual sea la suerte de la actual construcción, el nombre del campo deportivo no puede ser cambiado porque a Guillermo Plazas el Huila le debe aún mucho, y el homenaje que la ciudadanía neivana le rindió, desde entonces, se deben respetar.
Daré mi opinión desde el punto de vista profesional como ingeniero civil para decir, que lo segundo que se debe tener en cuenta es que los terrenos en los cuales se encuentra hoy el estadio son terrenos cuyo costo ya está pagado y lo que se necesitaría para ampliar el área de la cancha, graderías , parqueaderos y demás construcciones que se requieran para su modernización se podrían adquirir en lotes o propiedades vecinas cuyo valor podría ser menor a una colosal inversión en la compra de nuevos terrenos que nos permitan pensar en construir un estadio nuevo por fuera del perímetro urbano de la ciudad. Y Además, Perdomo no ha tenido en cuenta el costo de las vías de acceso al nuevo estadio que esa campaña está proponiendo.
La afirmación de que el actual cancha se encuentra dentro de la ciudad y que debe ser llevada a otro lugar por fuera de la ciudad, no aplica a mi juicio, pues para no ir muy lejos, los estadios de futbol de Ibagué, Cali, Medellín, Armenia, Barranquilla, Bucaramanga, y la mismísima capital de la república, Bogotá, para citar unos pocos, se encuentran localizados dentro de los perímetros urbanos de esas ciudades.
La pregunta que yo me hago es la siguiente: ¿Qué hacer con la actual estructura que colapsó hace menos de cuatro años por negligencia y falta de experiencia de unos contratistas irresponsables que no tenían idea de esta clase de obras civiles, y de una administración cómplice responsable de la adjudicación de las obras de ampliación del escenario sin el lleno de los requisitos de ley? ¿Qué paso con el titular de la alcaldía de la época que ha quedado subjudice?.
Además con tristeza vemos que las autoridades judiciales han mostrado fallas evidentes en la investigación de lo sucedido y en la aplicación de las sanciones penales para castigar ejemplarmente a los responsables de los hechos. La otra pregunta que debemos hacernos seria: ¿Por qué razón, en su momento, era posible adelantar el contrato de ampliación y ahora no? Y cuarto: ¿la actual administración a cargo del médico Rodrigo Lara Sánchez tiene claro en los estudios de la actual estructura, la patología de la misma, para decidir si debe ser demolida en su totalidad, o hay posibilidad de recuperar una parte de la misma? Y sobre los mismos estudios, ¿cuentan con los diseños de la parte que se debe reconstruir? El Jefe de la campaña de Carlos Ramiro Chávarro afirma que un nuevo estadio de futbol bien le podría costar a Neiva la suma de $100.000 millones de pesos.
Y cuanto valen las vías de acceso Dr Perdomo. ¿Los tiene la ciudad? ¿O acaso por la temperatura elevadísima en que se encuentra hoy la política electoral, una estrategia de esa campaña sea la de lanzar globos al viento sin saber en dónde van a caer y que daño puedan hacer al medio ambiente? Si le paramos bolas a la insensatez electoral, ojo, podemos quedarnos en Neiva, sin estadio, es decir, con el pecado y sin el género. Para la muestra un botón: En el Huila llevamos cuatro años esperando una solución de escasos $200.000 millones de pesos para resolver el paso definitivo por Pericongo, y a la fecha no tenemos claro que es lo que se debe hacer. Seguimos con el daño y las economías del sur del Huila, del Cauca, la del oriente del Caquetá y de Nariño en ascuas por tanta mentira oficial.
