Parapeto.- Cambiar la gente.- ¡Su actitud!
Esa frase se la escuché al Dr Manuel Macías Arango, con quien me reuní la semana pasada, por iniciativa mía, porque quería oir, e indagar sobre su aspiración legítima a ocupar el primer cargo administrativo del Huila, y a fe que durante más de dos horas le preste atención, sobre su trabajo silencioso, positivo, aleccionador, talentoso y decidido con las comunidades de las distintas regiones del Departamento. Me sorprendió gratamente el amplio conocimiento que tiene sobre la problemática del Huila y sus buenos propósitos hacia las regiones. El Dr Manuel Macías es un empresario exitoso, especialista en temas agroindustriales, administrador de empresas del Cesa y en su actividad pública se destacó como secretario de agricultura del Dpto durante el gobierno del Dr Luis Jorge Sánchez García. Pertenece a las nuevas generaciones de dirigentes del Huila y ha demostrado liderazgo dentro de nuestro partido Centro Democrático, como quiera que fue nuestro vocero ante la dirección nacional del partido. Me llamo muchísimo la atención la frase que encabeza esta columna, porque se constituye en bandera de cambio, asi se lo dijimos, ya que su propósito de cambiar la gente y su actitud, es una labor colosal que conlleva la depuración de las costumbres políticas y será un dique indestructible contra la corrupción.
Colombia está sumida en el dolor con motivo del cruel atentado terrorista que el grupo criminal del ELN cometió el pasado 17 de enero contra la Escuela de policia de cadetes Francisco de Paula Santander en Bogotá. 21 jóvenes que adelantaban su formación en la institución policial fueron asesinados cruelmente por el estallido de un carro bomba que esa organización delincuencial perpetró dentro del establecimiento. Con el estallido del carro bomba, otras 70 personas fueron heridas y el país se ha visto amenazado nuevamente por el terrorismo urbano patrocinado por ese grupo al margen de la ley.
“el terrorismo nace del odio, se basa en el desprecio de la vida del hombre y es un auténtico crimen contra la humanidad”. Juan Pablo ll, santo Papa de la Iglesia católica. Rodear al gobierno del Dr Iván Duque es nuestra obligación, al igual que a los mandos militares y de policía. Una amenaza de esta naturaleza nos debe unir alrededor de la Nación y de sus autoridades.
Está clarísimo que la experiencia de entregar todo en aras de alcanzar un proceso de paz, ha como diera lugar, a sabiendas que quedaban muchos cabos sueltos dentro de los grupos violentos que azotan a Colombia, fue una ingenuidad. Frente a lo que acaba de suceder, en donde nos vemos amenazados sin piedad, considero que el gobierno debería diseñar modelos nuevos si desea pensar en adelantar, hacia el futuro, nuevos diálogos de paz con los violentos, modelo que a mi juicio debe estar enmarcado, necesariamente, en el imperio de la ley y de la preservación de los derechos humanos de los ciudadanos de bien. Paz en la tumba de los cadetes de policía asesinados, fortaleza para Colombia y pulso firme para el gobierno, son mis deseos en esta hora aciaga que vive nuestra patria.