Parapeto.- ¡A pensar en grande!
Ahora con la victoria de Ivan Duque y a partir del 7 de agosto venidero, el Huila esta obligado a pensar en grande. Sabemos que el problema de movilidad de los huilenses y de quienes nos visitan en el sur del HUILA se ha convertido en un problema mayúsculo. Pañitos de agua tibia es la solución que el actual gobierno le ha ofrecido al departamento. Pingues $20.000 millones nos han prometido, pero solo eso, promesas de un gobierno próximo a irse. De ahí, que esto nos sirva como ejemplo para que la aspiración de los Huilenses vaya mucho más adelante. Nuestra región está obligada a pensar en la necesidad de llegar a ligas mayores como ocurre con otras zonas del país, en inversión, desarrollo y empleo, para lo cual, lo primero que debemos hacer es comprometernos a erradicar, de una vez por todas, el cáncer de la corrupción. Sino combatimos y erradicamos ese flagelo para siempre, no habremos avanzado en nada. La corrupción se ha convertido en un tenebroso Tsunami que todo lo arrasa y destruye. Arrasó con la justicia, con la política, con las profesiones, en especial con la Ingeniería colombiana. Ejemplos, como botones, de ahí, que no podemos permitir que de ahora en adelante se pierda un solo peso por acción de los deshonestos: Chirajara, Reficar, Dragacol, Hidroituango, Las vías de 4a generación, contratistas que se embolsillan los anticipos y no ejecutan las obras, la salud, para citar solo algunos casos. Si logramos romperles la columna vertebral a los disolutos, el avance de nuestra economía y el bienestar de nuestra gente se multiplicará exponencialmente. Somos el primer productor nacional de café, los primeros productores y exportadores de pescado y frutas en Colombia, somos una fortaleza en el cultivo de arroz, un potencial maravilloso en turismo y tenemos muchas otras fuentes de ingreso no explotadas, vrg. la adecuación de tierras y distritos de riego para aumentar la productividad en la región. Somos un pueblo lleno de talento humano. ¿Qué estamos esperando entonces? Como muestra, nos podemos comprometer en la construcción de los dos principales distritos de riego que venimos reclamando desde hace 50 años. El de Betania, en primer lugar, que cubre un poco más de 30.000 hectáreas, irrigándolas con aguas provenientes del rio Magdalena, ya que según estudios de la secretaria de Agricultura del Huila, adelantados por ingenieros huilenses propositivos, avalan que esa colosal obra se puede construir. Esto es señores: Talento opita. A partir de esos estudios estamos en mora de realizarlo en beneficio de la región central. El anterior distrito lo debemos complementar con el viejo anhelo de los norteños, esto es, con el distrito Venado- Lajas - Boquerón, que irrigaría 15.000 nuevas hectáreas en beneficio de Colombia, Baraya, Tello y Villavieja. La pregunta es: ¿Si los Tolimenses en el año de 1.953 lograron con recursos de la antigua Caja de Crédito Agrario y Minero financiar la construcción del distrito de riego de Saldaña y también el de Coello, por qué los huilenses no lo podemos hacer? Allá se adecuaron 25.000 hectáreas que vienen produciéndole riqueza al Tolima desde hace 65 años. Arriesguémonos sin miedos. Recuerdo, que como alcalde de Neiva en 1.972, acepté el reto y construimos la obra cumbre de urbanismo de la ciudad: La canalización e higienización de la Q. La Toma. En distrito del Tolima se logró porque al frente de esas obras de ingeniería estuvo un ingeniero Huilense, el Dr Ismael
Cabrera Gutiérrez. Vuelve y juega, el talento opita. Construyámoslo en los próximos 4 años. Otro tema son Las obras de rehabilitación y mantenimiento de la red de carreteras veredales que por su abandono, nos invitan a crear el Fondo de Caminos verdales del Huila. La Asamblea del Dpto. tendrá la última palabra, pero avancemos y no nos detengamos en minucias.
