Para que sirvió la protesta
Por: Luis Humberto Tovar Trujillo
Para lo que sirven las tetas de los hombres, me contestó un amigo, ante la pregunta. Ahora aparecen los ideólogos de los desastres causados, reclamando éxitos como la aprobación de algunas leyes anticorrupción, producto de la protesta.
Vana ilusión, aunque pese a los escondites que pagaron los congresistas y la clase política en general, y las altas cortes, en relación con las exigencias de los manifestantes, donde creyeron que era contra el gobierno, pero se está demostrando, que era fundamentalmente contra el congreso, las altas cortes, y todos aquellos que hacen imposible los cambios necesarios para el mejoramiento de las instituciones en todos los órdenes, político, social y económico.
Ahora salen los ilusionistas del pasado, a reclamar éxitos donde no los hay; ya están reclamando la aprobación de las leyes contra la corrupción, cuando en anteriores oportunidades habían utilizado todas las artimañas posibles para evitar fueran aprobadas, ahora que quedaron al descubierto, no les quedo otra alternativa que someterse a las mayorías establecidas sobre el tema, pero como el cinismo es el pan de cada día en esa gente, ahora reclaman como éxito de la protesta, es decir, su éxito.
También y en las mismas condiciones, fue aprobada así sea parcialmente, en cuanto solamente fueron cuatro debates de ocho por ser reforma constitucional, la pena de muerte para violadores de niños, tema de abierta coincidencia con los intereses delincuenciales de los narcoterroristas de las Farc, que también en oportunidad anterior, habían desintegrado el quorum reglamentario e intentaron hundir el proyecto, pero gracias a la presión ciudadana, no de la protesta sino de todas las redes sociales, porque influyeron positivamente denunciando el escándalo y la atrocidad realizada.
El proyecto de financiamiento de la economía, que durante este año de vigencia se demostró que efectivamente han existido extraordinarios logros en tan corto tiempo, y de ser aprobada nuevamente, la economía colombiana crecería en el 3.4% según los diagnósticos de los financistas y hacendistas públicos propios y extraños, superior en más de 3 puntos porcentuales, a los indicadores de los demás países de América Latina.
Este ultimo proyecto, desde luego, ha tenido toda una serie de enemigos especialmente de la izquierda que no entienden de crecimiento, porque caminan como los cangrejos, les gusta el decrecimiento, porque les encanta la pobreza y la miseria, multiplican a los pobres y los vuelven miserables, y ahora, con un loco furioso, el líder del liberalismo, bravo porque el presidente no le nombra a su hijo en algún ministerio.
Torpe raciocinio, como si la política y el desarrollo económico pasaran por sus manos, untadas de narcotráfico, mismo del que se untó el hoy procurador, que hoy reparte investigaciones para llamar la atención de la sociedad a través de los medios de comunicación, para salir del closet y decir, “soy candidato”.
