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Opinión/ Creado el: 2020-05-04 02:27

Pandemia Fiscal

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 04 de 2020

Por Carlos Eduardo Trujillo González

Esta pandemia que tiene hoy a la humanidad en jaque, ha tenido repercusiones en todos los aspectos. El tema económico que sin duda genera zozobra y tiene en vilo a la economía mundial de la que no se escapa nadie, los entes territoriales en Colombia no tienen la autonomía que la misma ley contempla, pero si carga de competencias que hacen de ellos y de sus gobernantes, responsables directos de temas como la salud, la educación, entre otras, generando una inmensa preocupación.

Aunque el gobierno nacional anuncia y anuncia medidas, los recursos siguen siendo minúsculos a los grandes problemas que se manifiestan en las comunidades vulnerables y que deben ser resueltos con efectividad, eficacia, eficiencia y de manera pragmática.

La ausencia de actividad económica, social,  industrial, comercial y productiva llevan a que los recursos provenientes de estas actividades que se convierten en impuestos, tasas o contribuciones, los que permiten obtener los recursos economicos, hoy fuentes de ingreso totalmente reducidos tanto en lo tributario como en lo patrimonial, lo que no permiten tener la caja o financiación esperada y  mucho más cuando la parametrización, inflexibilidad en los  requisitos para obtener fuentes del crédito sumado al poco interés y ningún compromiso de la banca en estos momentos, ponen en serias dificultades a la hacienda pública territorial.

Planeación nacional según sus cálculos establece que el 26% de los ingresos de los departamentos provienen de la cerveza, el 10% de licores, el 12% de cigarrillos y tabaco, el 14% de registro y anotaciones, el 12% de impuesto de vehículos, el 5% de sobretasa a la gasolina y el restante 21% de otros ingresos que los departamentos poseen, ingresos que hoy se ven menguados por la inactividad económica que se tiene, pero lo que no para, es el gasto social, los gastos de funcionamiento y en fin la atención a las necesidades propias de  las comunidades.

Por ello se hace necesario replantear la regla fiscal,  aplazar el pago de la deuda pública y privada, no generar ningún tipo de ahorro a los fondos estatales establecidos en el momento y permitir que los departamentos y municipios cuenten con recursos para poder atender las necesidades de esta tragedia que nos invade, la irrigación de recursos del sistema general de participaciones y de regalías los que deben de ser más flexibles y acordes a las necesidades que actualmente se tienen y el urgente estudio y modificación de la ley 617 del 2000 a si como la 358 del 1997 y la 819 del 2003, normas que inflexibilizan la gerencia tributaria, presupuestal y no permiten la dinámica necesaria a las urgentes necesidades que hoy tenemos.  Sin duda el centralismo no puede ser un aliado de la pandemia y las competencias deben de ser asumidas por quienes tienen el recurso.