Otro dolor de cabeza
Nueva la naturaleza empezó a generar una situación de emergencia vial en el tramo de la ruta 45 entre Gigante y Garzón por el desprendimiento de una parte de la calzada que tiene el paso restringido. Precisamente ocurrió en el sector que mejores condiciones de la calidad que presenta este corredor, que fue construido por la empresa Multinacional de Emgesa, por la construcción de la Central Hidroeléctrica El Quimbo. A pesar del alto flujo vehicular que tiene, se había mantenido desde su inauguración hace menos de un lustro, sin tener daños y deterioro de la capa asfáltica. Cuando se transita por ésta, se siente un descanso y una gran satisfacción por el hermoso paisaje que nos brinda este embalse, que muchos dolores de cabeza nos han dejado a los huilenses, por el incumplimiento irresponsable de las compensaciones y compromisos previamente adquiridos en la licencia ambiental otorgada por el gobierno nacional a través de la Agencia Nacional de Licencias Ambientales.
Desafortunadamente el desprendimiento de esta parte de la calzada permite un solo paso por un carril por los daños en la calzada norte sur, sector de Bengala, en la que se evidencia la gravedad de la situación para el tránsito automotor hacia el sur y viceversa. Esto podría ocasionar peores daños y crisis en los diferentes sectores económicos en caso de empeorarse la situación. Lo anterior obligaría a recurrir al uso de vías alternas, que no cuentan con las óptimas condiciones para el paso de vehículos de carga pesada.
Lo anterior ocurrió en un tramo que presenta una alta fragilidad ecológica y no se tomaron las medidas preventivas en el campo de la ingeniería y refleja los deficientes diseños que se hicieron, en un sector de alto nivel freático, por parte de la constructora.
Hay que reconocerle al gobernador Carlos Julio González Villa, que, una vez ocurrido este evento, logró liderar las sinergias con ENEL, Invías, ANI y demás entidades del departamento, para que la empresa constructora del Quimbo asuma la responsabilidad de desarrollar las tareas de evaluación geotécnica y la respectiva reconstrucción de esta vía. Igualmente se logró a través del dialogo concertado la solución definitiva a este dolor de cabeza para los huilenses.
Ojalá se logre también que la empresa de Aliadas para El Progreso se dedique a tapar más de 2000 huecos que presenta la vía de Neiva a San Agustín, donde se presentan más de 100 cráteres que están ocasionando diariamente daños y deterioro a los vehículos que circulan por esta ruta. Lo lamentable es que se ordenó cerrar el tránsito por esta vía. Lo prioritario es evitar una tragedia con pérdida de vidas humanas.
