martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-04-30 01:13

Otra vez los sicarios

Escrito por: Editorial | abril 30 de 2019

Es muy preocupante la ola de asesinatos que se están presentando en algunos municipios del departamento. En Gigante, dos personas fallecieron en un caso de sicariato el sábado por la noche y el domingo en la madrugada un sujeto le asestó una puñalada en el pecho a un joven que departía en una discoteca. Hay preocupación en las autoridades por el incremento de estas acciones delictivas. Igualmente, en Campoalegre, se presentó una persona lesionada con arma de fuego en el barrio Isla del Sol. Es conocido como El Tuso y presentaba tres heridas en la espalda, una en el abdomen y otra en la pierna derecha. Este es un fenómeno que está sucediendo en gran parte de los municipios del país.  

Recientemente se publicó un informe publicado por The Journal of the American Medical Association (Jama), donde se ubica a Colombia en el quinto lugar a nivel mundial en muertes por arma de fuego. Este es un dato muy desalentador, mucho más cuando se ve con optimismo el descenso del número de homicidios, que hoy lo ubica en el puesto 16 en el planeta.

Se tomó como base datos del 2016, provenientes de al menos nueve fuentes de información locales y analizados por el Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (Ihme) de la Universidad de Washington. Este tipo de violencia se convierte de tajo en un problema de salud pública que ninguna autoridad puede desconocer. El análisis demostró que las víctimas en el mundo por esta causa en dicho período se convierten, de lejos, en el principal factor de pérdidas de años de vida saludable debido a que la mayoría son hombres jóvenes, en plena capacidad productiva, con el agravante de que, todos estos decesos se hubieran podido prevenir.

Para el país y específicamente nuestro departamento, éste es un campanazo de alerta justo cuando se debaten modificaciones de la tenencia de armas de fuego por civiles y la comunidad se escandaliza ante el conteo absurdo de víctimas de las balas perdidas, que este año ya suman 19 y en el 2018 sobrepasaron las 100, dentro del contexto nacional, sin que existan medidas claras para frenarlas.

En Colombia, según Medicina Legal, el año pasado se presentaron 9.384 homicidios. De ellos, unos 2.400 sucedieron por altercados. Es decir, por intolerancia. Y porque desde hace años, no obstante estar prohibido en el Código de Policía, muchos andan con revólver o puñal, y con estos zanjan diferencias. Las leyes son vitales, pero también la educación del ciudadano para cumplirlas. Sobre todo, para saber convivir. Y eso tiene que venir desde la primera infancia.


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