martes, 31 de marzo de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-09-21 08:44

OTRA VEZ LAS MARCHAS

Escrito por: Editorial | septiembre 21 de 2020

En medio de la creciente pandemia, diversos sectores de la oposición estarán liderando las marchas populares que han convocado para hoy, para expresarle al gobierno nacional su inconformismo, por el actuar gubernamental incoherente, que ha venido generando un proceso empobrecedor del pueblo colombiano y un aumento de las desigualdades sociales. Desafortunadamente sus anuncios y de algunos gremios de la producción, han creado un malestar en la opinión pública por algunas medidas que se han venido ventilando a través de los medios de comunicación, planteando algunas reformas que van en contravía del bienestar de la sociedad colombiana.

La convocatoria que ha realizado nuevamente el comité organizador de las marchas necesariamente va a generar traumatismos a la movilidad en algunas ciudades del país. A pesar de que el ejecutivo nacional, siempre ha estado dispuesto a un dialogo abierto con todos los actores, no ha sido posible superar estos conflictos que cada vez se agudizan por la polarización política existente en el país, que han venido siendo auspiciadas por algunos sectores políticos. Su proyecto es desestabilizar las instituciones democráticas con miras a obtener el poder presidencial en el 2022.

En la mayoría de las veces, se han convertido en verdaderas confrontaciones con la Fuerza Pública, desde que se iniciaron las protestas. Es absurdo doblegar al gobierno nacional elegido en las urnas, a través de la generación de crisis en las calles. Un escenario que, independiente de si es fiel o no a la realidad reciente, no puede, de ninguna manera, ser considerado un ejercicio democrático. Para decirlo sin ambages, la democracia se ejerce en las urnas, donde se respaldan programas de gobierno, y a través de las protestas se manifiestan válidos cuestionamientos o inconformismos respecto a diversas situaciones. Pero que quede claro: la protesta callejera no reemplaza el sufragio universal, lo complementa. Estamos plenamente convencidos que debe primar, ante todo, las vías del diálogo y la concertación, que tarde o temprano deberán llegar, dado el tamaño de los retos que presenta la sociedad colombiana.

Además, los anuncios irresponsables del gobierno nacional de modificar la estructura tributaria del país, ventas de activos, préstamo de 370 millones de dólares a Avianca, reforma laboral y seguir manteniendo una política asistencialista a los conglomerados económicos entre otros, en lugar de mejorar las condiciones sociales y económicas de las familias colombianas, se han convertido en los detonantes para que se siga generalizando estas protestas sociales. En medio de esta cruda realidad de la pandemia de la Covid-19, es un riesgo para los manifestantes por el contagio que se avizora, por el rompimiento de los protocolos de bioseguridad en medio de estas aglomeraciones.