‘Argumentos’ soberbios
Una vez más el Gobierno Nacional demostró su interés en la explotación petrolera a como dé lugar. El presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry, afirmó en un debate en la Comisión Quinta de la Cámara de Representantes que no había problema en explotar petróleo cerca de Caño Cristales. Un día después de decir esto, su jefe, el presidente de la República, lo desautorizó.
Pero el pronunciamiento o reversazo de Gobierno se debió a la presión internacional, pues movimientos internacionales anunciaron que uno de los lugares más bellos del planeta se acabaría. Claro, esto preocupó al presidente, quien se cuida de la mala imagen internacional y ordenó parar el proyecto.
Pero esto fue conocido ya por la opinión pública. Lo que poco se sabe fueron los argumentos del presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry, en esta reunión de la Comisión Quinta, donde se salió de casillas y terminó ofendiendo a un académico, descalificándolo y diciendo que quería crear un “pánico económico” y tratar de frenar el desarrollo del país. Está mal “si cualquier persona por tener un título universitario cree que puede confundir a municipios y departamentos enteros, y tratar de frenar un país en uno de los recursos más importantes que tiene el país para el desarrollo” con “aseveraciones tan irresponsables como las que hemos oído”.
Pero esto no fue todo, dijo que en la próxima reunión las discusiones se dieran a otro nivel. La duda que tienen muchos ahora es quién sabe más de petróleo, si un ingeniero de petróleos, docente universitario, magíster en petróleo y especialista en el mismo tema, o un economista. Juzguen ustedes.
De todas formas, la forma como se expresó el presidente de Ecopetrol y como trató despectivamente al profesor, muestra su desdén hacia la protección de recursos naturales. Lamentable, pero hoy la sociedad ya tiene otros niveles de conciencia hacia el medio ambiente. Algo que es más que sensato.
Los argumentos se exponen con racionamientos lógicos, no con disparates como lo expuesto por Echeverry, creando una comparación con extraterrestres en el tema del petróleo. Nada lógico. Lo único cierto es que la soberbia no es de sabios y sí deja mucho que desear de la serenidad que deben guardar los funcionarios del Estado.
