domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-05-31 10:25

Árboles que no aparecen

Marco Fidel Yukumá

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 31 de 2016

En esta esquina

Llevo días buscando por lo menos uno de los 500 árboles que debió sembrar hace más de 5 años la empresa internacional Carrefour, como compensación por haber construido una mole de cemento donde los neivanos preservaban una emblemática ceiba que se levantaba majestuosa en el centro de una zona verde, que funcionaba como pulmón o fábrica de oxigeno que hoy todo mundo extraña con rabia.

Pero produce más rabia no encontrar ni uno solo de los árboles que la empresa en mención, se comprometió a sembrar para compensar en parte el daño ambiental que fue autorizado por La CAM que en ese momento funcionaba bajo la orientación de Ariel Borbón, que no puso la mínima resistencia al desastre y por el contrario, facilitó todo para que un gigantesco almacén hoy llene los bolsillo de sus propietarios a cambio de la desgracia de una ceiba que contribuía con tanto a la ciudad.

También produce rabia que la CAM en ese entonces hubiese montado un cuento tan forzado para justificar el desastre. Justamente cuando una empresario de otra parte con mucho dinero necesitó  el lugar que ocupaba la ceiba, se enteraron los expertos de la entidad ambiental que estaba enferma, que presentaba una afección fitosanitaria incurable y que no había nada que hacer, que era imposible intentar cualquier cura, aunque otros ambientalistas diferentes a los de la CAM expresaron lo contrario y confiaban en ese momento que se podría recuperar, porque su estado era menos grave que el de la Ceiba de Gigante que fue después de muchos esfuerzos salvada y hoy sigue siendo el símbolo de la libertad en Colombia.

Esa coincidencia que se inventaron en la CAM, hoy se recuerda con cierta molestia, porque a nadie le cabe en la cabeza que la entidad que se creó para proteger el medio ambiente se haya prestado para cometer semejante daño, semejante golpe a la naturaleza en el centro de la ciudad que día por día eleva su temperatura. Esa es una deuda que tiene la CAM con los neivanos y en particular el doctor Ariel Borbón, que dizque ahora se propone poner su hoja de vida como aspirante a la gobernación, después de “todo lo que ha hecho por su región”, cosa que con todo respeto pongo en duda, porque siempre fue blandengue cuando de tomar decisiones en favor de los recursos naturales de su región le tocó.

Sería bueno que nos ayudara a buscar los árboles que Carrefour se comprometió a sembrar en la ciudad, acuerdo del cual La CAM fue garante como de todos los acuerdos que se han hecho con los urbanizadores y constructores para atacar los humedales, las quebradas y ríos sin ninguna misericordia, como si esta entidad se hubiera creado para favorecer a quienes se empeñan en romper la armonía ecológica de Neiva en favor de sus intereses personales y económicos.

No hay ninguno de los tres o cuatro directores que ha tenido la CAM, que esté exento de esta responsabilidad, todos en determinado momento han preferido a los urbanizadores, a los constructores, por encima de los humedales, las quebradas, los zanjones, los riachuelos, los bosques y en conjunto la naturaleza, en una clarísima contradicción con los estatutos y obligaciones que tiene la entidad desde su fundación, con el medio ambiente, pero han prevalecido otros intereses.