´Corrupción ancestral´
Mauricio Bahamón Oliveros
Indignación sintió un ciudadano del común al ver en pleno centro de la ciudad a un exalcalde de Bogotá, sonriente y tranquilo como cualquier parroquiano que está esperando hacer una diligencia capitalina.
Y no era para menos pues se trataba de uno de los herederos por tradición familiar que más se han beneficiado del dinero del estado.
Empezando por su abuelo el “Uñilargo” llamado así desde que estaba en la escuela de cadetes, en cuyas observaciones por uno de sus superiores anotaba que era desprevenido de sus obligaciones en el servicio, por dedicarse a los negocios particulares, con el paso del tiempo se convirtió en uno de los ganaderos más prósperos del país, ya que en su gobierno se dedicó al remate de hatos e ingenios, con el erario que manejaba en su condición de dictador.
Para nadie es un secreto que en su gobierno del ´53 al ´57 junto con sus secuaces Rojas Pinilla se dedicó a los negocios de conveniencia como dictador utilizando dineros del banco popular que fue manejado como si fuese una cuenta personal, a tal punto que lo dejo quebrado tras su salida. Convirtiendo este episodio en la historia como el caso de corrupción oficial más grande del siglo XX.
Ahora bien el padre de este personaje también protagonizo un escándalo en su momento tras el cobro del hoy llamado CVY a una multinacional encargada de vender a la nación televisores que entraron al país con la bendición de su suegro, comprados por el Banco Popular.
Y Su madre maestra de la politiquería, provoco en la plaza de toros en el año 56 (5 de febrero) entre los asistentes que proclamaban la caída de la dictadura de su padre y anunciaban a lleras como candidato sucesor, confabulada con miles de policías y militares que ingresaron a las tribunas a promover vivas a la nena, provocándoles a aquellos que se atrevían a desobedecer, golpes y muerte al ser arrojados desde las tribunas.
Esta casta transmitida la heredo intacta Samuel el exalcalde en mención e Iván su hermano, quienes se encuentran privados de la libertad por ser los responsables del mayor desfalco a los recursos públicos de Bogotá.
Iván también como exalcalde de Bucaramanga dejó un sabor de dudas y controversias, y como hecho anecdótico se incendiaron los pisos donde reposaban documentos comprometedores que podrían inculpar al Iván, para muchos bumangueses esto fue provocado por él para entorpecer la investigación de la contraloría que llevaba en su contra.
Pues terminaron este par de Uñilargo tras las rejas, al pedir coimas en contratos del estado muy parecido a la coima pedida por su padre por los televisores de la Philips.
