¡Viernes 13!
Lucas Mateo Vargas Vargas
La semana pasada tuvo uno de esos días difícil de olvidar, sobre todo por esa fecha que puede generar zozobra ya que trae malos presagios: el viernes 13. Mucho se ha hecho referencia a este día; desde la industrial cultural se han creado narrativas que han mitificado esta fecha y muestran el viernes 13 como ese día en que hay que tener cuidado máximo, sobre todo dependiendo de qué tan supersticioso se sea.
Pues bien, resulta que el viernes 13 el CTI de la Fiscalía materializó las órdenes de captura contra varios funcionarios de la ESE Carmen Emilia Ospina, encabezados por el hoy ex gerente de la entidad, quien fuera reelegido y defendido por el alcalde, y unos cuantos concejales “soba chaqueta” para que asumiera unos otros 4 añitos más.
¿De qué se les sindica? De concierto para delinquir, concusión, constreñimiento del electorado y participación indebida en política. Esos delitos por los que son hoy investigados el gerente y su grupo, el “cangrejismo”, incluido el concejal Hernández, fueron los mismos, aparte de otros actos irregulares, por los que el Concejal Mateo Trujillo hiciera serias denuncias y un debido debate de control político, pero que a oídos sordos, tanto del alcalde, como de sus colegas concejales, no fueron de importancia a tal punto que se osaron, los concejales manguala del ex gerente, a cuestionar el qué hacer del concejal Trujillo y descalificarlo por el sólo hecho de controlar políticamente el ejercicio de un funcionario público.
Es de recordar que el domingo 30 de enero, a manera de un club de amigos, el ex gerente de la ESE fue invitado a que se diera una pasadita por el Concejo de la ciudad y explicara las aseveraciones que en su contra hacía el concejal Trujillo. En esa ocasión el ex gerente de la ESE salió ovacionado y casi que reelegido, y hasta más, casi que representante a la cámara por el departamento, según “la sobada de chaqueta” que le hiciera el concejal Garzón.
Entonces Mateo Trujillo, fiel a su función y principios, citó formalmente al entonces gerente a un debate de control político con base en argumentos y pruebas serias y sustentadas; le increpó el actuar desde la gerencia en la indebida intromisión en política y en el aumento exponencial de la nómina, justo en épocas electorales. Ese 20 de febrero, durante el debate de control político, de nuevo el concejal Garzón con sus “sobada de chaqueta”, dijo que él pensaba que a las afueras del concejo estarían los funcionarios del CTI para capturar al, hoy, ex gerente, burlándose de los argumentos planteados por el concejal Trujillo. No estaba tan equivocado, y el pasado viernes 13 se hizo realidad la premonición de Garzón.
Según se dijo, por parte de los concejales: Carrasquilla, Escobar y Serrato se haría un debate de control político sobre el entonces gerente de la ESE el día 27 de febrero, según eso, esta vez serio, pues lo de Mateo era una payasada, como se atrevieron a calificarlo. Pasó el 27 de febrero y ese serio debate nunca se dio. Hoy por hoy esa “payasada” de Mateo Trujillo, según los hechos concretos y la detención del ex gerente de la ESE, el concejal Hernández y otros funcionarios de la entidad, resultó ser muy seria. Esta vez la superstición del viernes 13 aterrorizó las huestes del “cangrejismo”.
En manos del alcalde y de la junta directiva de la ESE estaba el poder evitar que la entidad se quedara sin gerente tan pronto, pues se rumoraba que el reelegido no estaría por el periodo de 4 años, ya que o renunciaba antes para ser candidato a la Cámara de Representantes, o renunciaba para atender el requerimiento judicial por sus actuaciones, que en últimas fue lo que sucedió.
Ojalá esta vez no se equivoquen y el concurso de mérito que tenían que haber hecho en el mes de febrero para escoger gerente de la ESE, esta vez lo hagan desde las garantías que una institución universitaria pública seria, le pueda brindar al proceso. Aunque la Universidad Surcolombiana es una institución aprobada para tal fin, es preferible que lo haga fuera de la ciudad, como para evitar que suceda lo mismo que con la elección de personero y contralor del municipio.
