viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-09-24 08:35

Yo tenía un amigo, yo tenía un compañero…

En la semana pasada murió, sorpresivamente, Alonso Orozco uno de los más importantes dirigentes políticos y sociales del Caquetá.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 24 de 2014

Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,

un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
Elegía – Miguel Hernández

En la semana pasada murió, sorpresivamente, Alonso Orozco uno de los más importantes dirigentes políticos y sociales del Caquetá. Los caqueteños no saben lo que han perdido, el día que dimensionen en su verdadera magnitud la valía de Alonso, llorarán sus ojos. Quienes lo conocimos, tenemos claro en nuestras mentes que era un hombre bueno en toda la extensión de la palabra. Dispuesto a servir, siempre con la mano dadivosa presta, pensando más en los demás que en sí mismo. Pero era a la vez un guerrero, un defensor implacable de los derechos de los trabajadores, de los derechos de los más humildes, de las esperanzas de los abandonados de la fortuna, ahí era un león. Esa fue su vida y eso la enaltece.

Desde muy joven se vinculó al MOIR su partido político, y de la mano de Francisco Mosquera su fundador, con centenares de obreros, campesinos, intelectuales y auténticos patriotas, se comprometió a llevar la visión política del proletariado a las amplias masas, buscando que tuvieran una herramienta invencible, su ideología propia, para bravear por sus derechos. Esa tarea, el compromiso de su vida, la cumplió a cabalidad.

Luchó con denuedo, de manera incansable, para que en su tierra echara raíces la política de unidad del pueblo. Su más importante logro la construcción del Polo Democrático Alternativo, la herramienta unitaria que convoca a los colombianos a defender la producción y el trabajo, nacionales, hoy amenazados por la política de recolonización imperialista que se materializa en los postulados del libre comercio. La defensa de la industria, de la producción agropecuaria, de las fuentes de trabajo dignas, que estamos perdiendo a manos de las “aperturas” y las “privatizaciones”, tomó forma en el trabajo persistente de Alonso, para que el Caquetá entendiera el sentido verdadero de su lucha política. Esa semilla está sembrada y a fe que germinará.

Formó una familia ejemplar: Ángela María y Eduardo, sus hijos adorados, así como Mary, su primera esposa (ya fallecida) y Mireya, su actual compañera, gozaron de su amor y cuidados. Fue un padre ejemplar, como un hijo extraordinario.

Alonso: cumpliste a cabalidad con tus obligaciones y compromisos. El hado inexorable del destino se atravesó en el momento en que tus capacidades estaban potenciadas al máximo. Cuanta falta vas a hacer, cuan grande el vacío que dejas.