Yo también llore a Galán
No podíamos dejar pasar esta ocasión para hacer un homenaje a ese hombre, inteligente, aguerrido, osado que sin duda encarno Luis Carlos Galán Sarmiento;
quienes tuvimos la oportunidad de conocer, estudiar y admirar su vida pública hoy muy homenajeada por muchos después de su muerte, además la fortuna a nuestra corta edad en aquella época, de estrechar su mano, compartir con Él, poderlo escuchar en vivo y en directo, estar muy cerca de pronunciomagistrales discursos cargados de inteligencia, coraje, lógica, proyección e interpretación nacional, el cual lo convirtiera en el más prominente e importante líder político que junto a Uribe Uribe y Gaitán marcaron la historia de nuestro país.
Como no recordar su llegada a Campoalegre Huila, municipio que encarnara y fuera reconocido en el pasado como plaza roja del sur colombiano, además junto a personajes de la vida pública nacional como lo fueran Carlos Lleras Restrepo y Rodrigo Lara Bonilla quienes al mejor estilo de la época entraron saludando subidos en un Tractor y luego en el parque de los fundadores entregaran sus pensamientos y propuestas con el más imponente de los discursos que ya hoy muy rara vez se escuchan.
Por esa época, líderes políticos, comunales y agrarios acompañaron a Galán en sus visitas a nuestra tierra; vestidos de camisa roja, hoy recuerdo verlos a su lado, Hugo Tovar Marroquín, Julio Bahamon Vanegas, Jairo Morera Lizcano, Arturo Culma Díaz, Pedro Erasmo Rincón, Víctor Benítez, Henry Munares, Oliva Morales, Alfonso Murcia, Víctor Cárdenas, Alejandro criollo y tantos otros que enarbolaban banderas rojas, echaban vivas por esa época a la Dignidad Liberal y luego al Nuevo Liberalismo el que junto a Rodrigo Lara Bonilla fundaran y que como cosa del destino y las balas de la corrupción politicomafiosa que envolvió al país acabaran con sus vidas en el momento más alto de la lucha por sus ideales.
Para fortuna Galán vive en la memoria y el corazón de los colombianos que creemos siempre que habrán tiempos mejores, como algún día El mismo lo dijera “Los Hombres se eliminan, las idas no”, “ que pasado el tiempo los colombianos deberíamos sentirnos orgullosos de presentar el pasaporte en cualquier parte del mundo” y “que los mercados asiáticos deberíamos conquistarlos para encontrar el verdadero desarrollo nacional” hoy duele más saber que su muerte aún sigue impune, que la lucha por las drogas se ha perdido y que antes de legalizar en el Plan Obligatorio de Salud POS los medicamentos que los colombianos necesitamos para alcanzar mayor calidad de vida, se esté pensando en legalizar primero la marihuana.
