Ya es una realidad
Editorial
Durante más de cinco décadas la mayoría del pueblo colombiano tuvimos sufrir el rigor de una guerra fratricida que solo dejó, destrucción de fincas, viviendas, infraestructura productiva, más de 220 mil muertes y millares de lesionados, por una causa política sin fondo, que solo interesaba a las mentes irracionales para mantener el dominio de unas regiones para realizar toda clase de delitos de lesa humanidad y para sostener el jugoso negocio del narcotráfico, secuestro y extorsiones. Las familias afectadas habían perdido toda clase de esperanzas, debido a la incapacidad de reacción del Estado, para proteger sus vidas y sus bienes materiales. No se divisaba en el horizonte una posibilidad de plasmar un acuerdo que pusiera término a esta guerra sin causa.
El anterior gobierno con su política dura de la Seguridad Democrática, logró diezmar en parte la beligerancia de estos grupos insurgentes. Luego el actual gobierno se propuso hacer un acercamiento con los miembros del Secretario de las Farc, para establecer unos canales de comunicación y entendimiento para empezar el proceso de Diálogos de la Paz, que se inició en el mes de noviembre de 2012. Fueron tortuosos los senderos que tuvieron que recorrer los voceros de las Farc y del Gobierno Nacional, para lograr finiquitar algunos resultados. Pero al fin se obtuvo lo esperado por toda la sociedad colombiana. Las Farc se comprometieron a entregar sus armas y a someterse a la legislación colombiana para su incorporación a la vida civil. Se termina una pesadilla que en la mentalidad de las familias que residen en las áreas de influencia de este grupo insurgente, era un imposible dada la intensidad del conflicto armado, a las que estaban sometidas.
Hay que destacar la paciencia y la diplomacia con que actuó el equipo de gobierno en cabeza del presidente Juan Manuel Santos Calderón para lograr estos resultados de gran trascendencia histórica para el país. Todavía existe mucho escepticismo y poca confiabilidad de algunos sectores políticos y de la opinión nacional por las promesas fallidas en otrora, por parte del Secretariado de las Farc. Pero el acto que se desarrolló el día anterior en la Habana con la presencia de cinco presidentes latinoamericanos, Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon y de algunos veedores internacionales, vislumbra el compromiso de las Farc para insertarse a la legalidad de la justicia colombiana. Se destaca la decisión conjunta de las partes, que las armas de las Farc serán recolectadas, almacenadas y fundidas para construir tres monumentos en el país. Se espera que este Acuerdo sea cumplido por este grupo insurgente, para que el sueño de los colombianos de lograr una verdadera reconciliación nacional, sea una realidad.
