jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-11-27 08:24

Y dele con la riqueza de la Iglesia

Si hay algo molesto para uno de ministro de Jesucristo, es llegar a una reunión o invitación y escuchar el eterno discurso de la pedofilia de los “curas”, la riqueza y suntuosidad de la Iglesia, las cruzadas, la inquisición, etc.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 27 de 2014

Tal es la cristofobia y eclesiofobia en algunos ambientes que ya empezamos a ser mártires en algunos lugares, por el sólo delito der ser cristianos y pertenecer a la Iglesia. Así como vamos, los cristianos católicos vamos a resultar extranjeros en nuestra propia patria. Desde ciertos sectores del mismo gobierno nacional -en el ámbito municipal y departamental mantenemos unas excelentes relaciones- , se hostiga todo lo que huele a fe cristiana y más de la Iglesia Católica. Los políticos y dirigentes católicos y lo más grave aún, muchos eclesiásticos, permanecemos callados. Pareciera, entonces, que quien calla, otorga.

Y vuelve con la riqueza de la Iglesia. Habría que ver  un caso del universo del análisis: la diócesis de Neiva. Aquí, cómo se han construidos templos, casas parroquiales, salones para la evangelización, a base de tamales y empanadas. Los sacerdotes construimos con sacrificio y no nos llevamos ni un ladrillo; todo queda para las parroquias. Ni siquiera los vehículos son nuestros, tienen la carta de propiedad a nombre de la parroquia. Han sido adquiridos con el apoyo de los católicos de Estados Unidos y de Europa, quienes a través de las respectivas conferencias episcopales, nos auxilian con un 50% del valor real. Lo demás, con la venta de sancochos y tortas. ¡Cómo es de injusto el imaginario colectivo! Ojalá tuviéramos dinero para construir una decente casa para atender a los sacerdotes mayores y enfermos. ¡Cómo son de duros nuestros hermanos con nosotros los sacerdotes que les acompañamos en todos sus momentos de angustia!

Se argumenta, ¿por qué el Vaticano tiene tanta riqueza? Se sigue esgrimiendo, como sofisma de distracción: ¿por qué no dar ese dinero a los pobres? Se repite la crítica de Judas a Jesús cuando María, la de Betania, al ungir los pies de Jesús con perfume de nardo, protestó el traidor del Maestro, que llevaba la bolsa: “¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios y se ha dado a los pobres?”. Si se le pide a la Iglesia que dé la hermosa arquitectura de los palacios vaticanos a los pobres; deberíamos seguir la lista del patrimonio cultural del mundo. Pidámosle a los franceses que vendan el castillo de Versalles y el palacio donde está museo de Louvre para mitigar el hambre del mundo. De igual manera las centenares de hermosas mezquitas, empezando por la de Estambul, para acabar con el hambre que hay en el mundo. Sigamos, vender el hermoso mausoleo del Taj Mahal para disminuir la hambruna que hay en la India. ¡Qué no decir de los majestuosos monumentos arquitectónicos que hay en Japón y Tailandia! Entonces, ¿debemos propiciar  su venta? El imaginario cultural manejado por tantos sofistas, es muy atrevido. Los grandes palacios de los zares, las hermosas iglesias de la “Santa Rusia”, el enorme mausoleo en honor a Lenín, habría que venderlos y así, acabar con el flagelo de la miseria que hay en el planeta.

+ Froilán, obispo de Neiva.