Vías para el futuro
Por Julio Cesar Triana
Uno de los proyectos más ambiciosos del gobierno del presidente Santos, además del logro de la anhelada paz para nuestro país, es sin duda alguna el programa de las vías de cuarta generación, o vías 4G, como comúnmente ha sido denominado. El ambicioso proyecto, que en un principio fue recibido con algo de escepticismo por muchos conocedores del tema y detractores del gobierno, por la complejidad de lo planeado y de su inversión económica, fue poco a poco abriéndose paso en las intrincadas barreras que se ciernen sobre los obras públicas de gran envergadura, y logró sortear las dificultades que amenazaban su ejecución, como el fantasma de la corrupción; tema que en el momento de la presentación del proyecto alcanzaba en el país sus niveles más altos de expresión con los conocidos y lamentables casos que se dieron en el país, principalmente en la ciudad de Bogotá con el carrusel de la contratación.
Hoy, con el paso de los días, se vislumbra un ambiente de optimismo en las regiones que como la nuestra son beneficiadas por estos proyectos, y es un indicador de tranquilidad, el hecho de ver físicamente el inicio y marcha de las obras, en especial en el territorio del Huila, en sectores como El Juncal, que hacen parte del proyecto de la vía Santa – Mocoa – Neiva.
El desarrollo vial de un país, es pilar fundamental para el crecimiento de todos los sectores de su economía, más aún, en un país como el nuestro, en el que su oferta de transporte se soporta en gran medida en las carreteras, y que en su momento se dejó de un lado otras alternativas eficientes y económicas como el transporte férreo y fluvial, medios de transporte que forjaron el desarrollo primario de nuestra tierra y que hoy en día en muchos países desarrollados del mundo representa la principal infraestructura de transporte.
Sea cual sea la infraestructura del transporte en un país, es el principal eslabón en la cadena del desarrollo del mismo, y trae consigo entre otros beneficios, la inversión y el interés de capitales extranjeros que buscan comodidades e infraestructura al momento de invertir. No me cabe la menor duda que una región con tantas potencialidades como la nuestra, requiere un buen desarrollo en infraestructura vial para ser un verdadero polo de desarrollo.
En el país somos capaces de adelantar obras de infraestructura de gran envergadura como las carreteras de cuarta generación sin las lamentables consecuencias de la corrupción y la mediocridad, se necesita mano firme y capacidad de ejecución como la de Vargas lleras y transparencia en los procesos licitatorios para que sean los mejores los que construyan.
NOTA: Este sábado en el foro de la reforma tributaria el Ministro de Hacienda se comprometió con buscar una partida presupuestal para garantizar la construcción de la vía la Plata-Belén, ojalá cumpla con este anhelo y sueño de miles de familias del occidente. Amanecerá y veremos!!!!
