Vías de hecho no son opción en la protesta
Contrasta la manera civilizada como las organizaciones sindicales del Huila celebraron el día Internacional del Trabajo en completo orden y tranquilidad, contrario a lo acontecido en otras ciudades del país, en las cuales se presentaron disturbios y enfrentamientos con la fuerza pública.
Contrasta la manera civilizada como las organizaciones sindicales del Huila celebraron el día Internacional del Trabajo en completo orden y tranquilidad, contrario a lo acontecido en otras ciudades del país, en las cuales se presentaron disturbios y enfrentamientos con la fuerza pública.
El sindicalismo en Colombia es un derecho constitucional que establece especial protección del Estado, teniendo en cuenta que el trabajo es un valor, un principio y un derecho, y al menos en el papel, se debe ofrecer un puesto de trabajo en condiciones dignas y justas.
Los trabajadores del Huila durante la marcha realizada por las principales calles de la ciudad de Neiva dieron una muestra de civismo, porque se concentraron para denunciar la “histórica desprotección social”.
Pidieron aumentos de salarios, reiteraron su lucha contra la tercerización y la búsqueda de la formalización laboral, la eliminación de los tratados de libre comercio, proclamaron la preservación de los recursos naturales, pero no se desbordaron y cumplieron su tarea en calma total, razón por la que no registramos en nuestro departamento hechos lamentables derivados de la protesta social de ayer.
Al contrario, las muestras artísticas y culturales le dieron colorido singular a este domingo y la comunidad pudo disfrutar un espectáculo sencillo, con un mensaje claro: “Queremos reivindicaciones sociales de manera civilizada”.
El Huila es un departamento afectado desde hace más de 50 años por la violencia -especialmente en sus zonas rurales-, y las consecuencias se han trasladado paulatinamente a los centros urbanos con gravísimas consecuencias para la sociedad.
Sin embargo, ya se respira algo de sosiego por aquello del proceso de paz, y este es un buen mensaje que se le envía al país desde el Huila, protestas sanas y respeto por los derechos de asociación y a disentir como manifestación universal de la libertad de las personas.
El proceso de paz requiere el apoyo institucional y con mayor razón, de la confianza de los trabajadores y de todos los compatriotas. De esta manera, será más efectivo el requerimiento a la comunidad internacional, de la cual Colombia necesita su apoyo para desactivar el conflicto armado.
Con justa razón, recogemos con beneplácito el compromiso bipartidista de republicanos y demócratas del Senado de los Estados Unidos al proceso de paz que adelanta Colombia con las FARC, para la "consolidación de reformas democráticas y la negociación del fin perdurable del conflicto armado interno del país".
No obstante, estamos de acuerdo en que el Presidente, Juan Manuel Santos, debe seguir promoviendo primero, los derechos de los trabajadores y, segundo, “un debate público informado” sobre los detalles de lo acordado en la Habana, antes de ser puesto a consideración del pueblo en las urnas, como se lo pidió el Congreso norteamericano.
