viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-07-11 08:47

Voz magistral de la iglesia

A quienes quieren tener un pensamiento libre de limitaciones, pero a la vez imponer sus criterios como verdades irrebatibles, fastidia la voz con experiencia binilenaria de la entidad Iglesia, que recibió el sapiente mensaje de Jesús de Nazaret, el más apreciado de los Maestros de toda la historia humana.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 11 de 2014

Es su voz sabia y materna, que solo busca el bien de los humanos, a pesar de haber tenido en sus directivos personas con fallas permeadas por la viciada naturaleza humana, y, a pesar de decisiones en aspectos terrenos dignos de rectificación. Sinembargo en cuanto a principios morales y teológicos, en cuanto a permanencia no obstante las más fieras persecuciones y muy enconadas herejías, sigue, allí, cumpliendo su misión, con visible asistencia celeste  (Mt. 28,26).

Jesucristo fue fiel a la misión que le encomendara el Padre celestial, selló sus enseñanzas con su sangre redentora, para, resucitar, y enviar a sus discípulos, a llevar su mensaje a todas las naciones (Marc. 16,15). Esa es la Iglesia, que con directivos de la talla de un León XIII, de un Pío XII y Juan Pablo II, y Benedicto XVI y Francisco, sigue dando su voz sapiente, fustigando el pecado aún de sus propios hijos, pero que, con la roca de su firme doctrina y el testimonio de millares de sus integrantes, habla con toda autoridad a una humanidad, que quisiera que la dejaran precipitarse con la aprobación de modalidades aún criminosas como el aborto, la eutanasia o con el destruidor sistema de uniones conyugales entre personas del mismo sexo.

En esa línea de principios, y de proyección de ellos en aspectos como lo social, lo familiar, el bien común, es donde está el puesto de la Iglesia. Cuando surgen cuestiones sobre qué partido o persona han de liderar las soluciones, o sobre cual línea de acción o qué pasos se han de seguir en determinado momento, son aspectos en los cuales deja libre escogencia a quienes asuman sus principios. Reclamar de ella que su voz se comprometa en asuntos discutibles, es pedirle algo más allá de su misión.

En estos días se ha reunido, de nuevo, la Asamblea de nuestra Conferencia Episcopal, y allí, bajo la asistencia divina, se profundiza en temas como el de la familia, y sobre el caminar pacífico y lo más armoniosamente posible de nuestra Nación. Los Obispos hacen llegar así su voz magisterial del Maestro de maestros, JESUCRISTO.