viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-05-15 10:08

Vivos, astutos y vividores

En esta disección prefiero los ejemplos.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 15 de 2014

Un “vivo” es –digamos- Ernesto Macías. Se le ha pegado al poder y ha tenido suerte. Primero con Jaime Bravo, en la gobernación. Alguna vez con el senador Géchem. Después le ayudamos a sacar tarjeta de periodista, para –finalmente, cargándole la maleta a Uribe- ganarse la lotería del Senado.

Un “astuto” (primo de “jodido”) es –verbigracia- Orlando Beltrán Cuéllar, que como político llegó a tener notaría propia y otros “beneficios” logrados bajo presión. En los últimos meses el país lo conoció como “campesino” y líder de la dignidad cafetera. Con ese cuento casi es elegido Representante a la Cámara. El periodista Carlos Fernando Gaitán se pregunta por los créditos de Beltrán en el Banco Agrario.

Y “vividor” (en camino de ser otras cosas) es –por ejemplo- Wilmar Elí Charry Ruiz, nombrado por el alcalde de Neiva, Pedro Hernán Suárez, como Secretario de Desarrollo, en calidad de cuota de la emisora HJKK, muy poderosa en el departamento.

No quisiera ni imaginarme las travesuras que puede haber hecho en el cargo y, especialmente, en la reciente adjudicación de los espacios públicos para las fiestas sampedrinas. Pero sospecho que nada bueno, por el desespero que tiene Suárez de retirarlo. Me dicen (personas de la administración) que además de ineficiente genera mucha desconfianza (hablo de Charry).

Y no es por su mirada siniestra “capaz de envenenar pozos y dejar estériles a las mujeres”, ni por el ojo semiapagado que lo mira a uno como por debajo de una cortina. Lo digo por sus recientes antecedentes conocidos. 

Wilmar –uno de los hijos del profesor Léster, antiguo brujo en Bogotá y después próspero hombre de radio (aunque todavía venda sus menjurjes) salió de la propia empresa de su padre (el grupo INRAI) por “inconvenientes” de plata con el fondo de empleados.

Fue “asesor” de Cielo González Villa (debió licenciarse en mañas y descalabros) y terminó su contrato en el gobierno de Carlos Mauricio Iriarte, quien le hizo el gesto de nombrarlo alcalde encargado –por unas semanas- en el municipio de Altamira. Del poco tiempo en el cargo le quedan varias investigaciones por presuntos ilícitos.  

El alcalde Suárez (bien tratado en la emisora del brujo) les correspondió atenciones nombrando al Charry díscolo en –nada menos- que una secretaría, preocupado más por su imagen que por la solución de los problemas de Neiva.

Ahora anda encartado con el joven Charry, que ya no es tanto, aunque Bavaria lo puede nombrar en algún cargo, porque mientras todos quedaron inconformes por la subasta sampedrina, la empresa cervecera sigue celebrando.

¡Salud!