miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-09-19 08:14

Vitando sistema electoral

Aníbal Charry González

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 19 de 2015

Eso es lo que tenemos y por eso seguimos eligiendo no gobernantes pulcros, sino empresarios venales de la política que aspiran a enriquecerse y a enriquecer a sus patrocinadores con cargo al erario. Por los costos de la mal llamada política, que tienen que salir de donde sea, ora de procedencia lícita o ilícita pero en todo caso vendiéndole el alma al diablo. Y por eso tenemos unas elecciones ilegítimas por cuenta de un sistema electoral perverso y pervertido, donde todo vale con tal de obtener el triunfo, y ahí seguiremos invictos porque a la clase política no le interesa en absoluto reformarlo, pues allí está el sostén de su vigencia corruptora.

Para empezar, según la Registraduría hasta los muertos resucitan para participar en los debates electorales, pues 43.000 finados aparecieron avalando candidatos por firmas de los que pudieron ser detectados. Los otros peregrinos del más allá, seguramente aparecerán votando sin que nada pase como de hecho ha venido ocurriendo desde el paleolítico electoral. Según el Consejo Nacional Electoral se recibieron denuncias de trashumancia de electores en casi 800 municipios  y apenas se han anulado 175.000 cédulas  en 134 poblaciones; las otras  que se mantendrán incólumes y son la mayoría, servirán para elegir gobernantes a voluntad de los cacicazgos pervertidos para continuar con el asalto a los recursos públicos con el aval del “pueblo” igualmente pervertido, como que quedan apenas 8 días para resolver las denuncias de 600 municipios.

Y el sistema perverso se repite en todas las elecciones, porque el objetivo de los empresarios ladrones de la política es llegar al poder a como dé lugar, de la mano de la ley y contra ella, y no hay nada que pueda hacer el Estado para evitarlo. Ni la judicialización de los delincuentes electorales que no se asustan sabedores de que no les va a pasar nada, pues  no son sancionados ni los criminales más feroces. De nada sirven las advertencias de que serán procesados penalmente por estos delitos que se consideran menores y son  excarcelables, como que repetimos impunemente la compra de votos directamente o con los famosos pregoneros el día de las elecciones por cuenta de los deshonestos  candidatos que saben  que así se ganan por la inexistencia de controles efectivos por parte del Estado. Por  eso el mayor presupuesto se destina para lograr el gran robo electoral.

Si queremos librarnos de esta jauría de venales empresarios  que son la mayoría de los 113.000 que aspiran a ocupar 18.000 cargos, la única alternativa que tenemos los electores decentes e incontaminados es acudir masiva y espontáneamente a las urnas donde haya candidatos limpios e independientes como Rodrigo Lara Sánchez en Neiva, para que la corrupción electoral no termine comprando los gobernantes y miembros de las  corporaciones públicas que llegan a los cargos a pagar su elección haciendo alianzas criminales entre ellos y los contratistas corruptos de siempre para seguirnos robando a todos convencidos de que estamos en una democracia, cuando apenas tenemos elecciones pervertidas como colofón de un vitando sistema electoral.