Visita papal y los niños desnutridos
Ya se confirmó que el próximo año el Papa Francisco visitará a Colombia, una noticia que vale la pena destacar en estos tiempos de desesperanza, sobre todo para los más necesitados.
No se trata de ser dramático al afirmar que hay desesperanza, pues es bien sabido que en nuestro país hay muchas personas que pasan dificultades. Para la muestra un botón los niños desnutridos de La Guajira que se están muriendo.
Pareciera una mentira que esto esté sucediendo en Colombia, sin embargo, no solo ha ocurrido en este departamento, en otros también han muerto niños desnutridos. De modo que estas familias, lo que hoy en día piden es una voz que los defienda y que hable por ellos, pues la corrupción se comporta de una manera tan descarada que deja sin vida incluso a niños.
De modo que la visita del Papa, puede servir para que el Estado por fin se fije en estas personas excluidas, y de una vez por todas les haga valer sus derechos como ciudadanos de este país.
El procurador general de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado, ayer fue enfático al afirmar que “es inadmisible que un niño muera de hambre por la omisión del Estado”, una frase que describe el sentir de muchos ciudadanos, al tiempo que agregó “mientras uno observa que hay ríos de dinero para otras actividades públicas”. Quien además calificó esta situación como un “homicidio inadmisible”.
La desnutrición sigue cobrando más niños víctimas en el país. En los primeros días de febrero han muerto al menos cuatro niños de la comunidad wayuu en La Guajira por esta causa, aunque el Gobierno asegura que esto no es verdad porque su certificado de defunción establece que su muerte se dio por otra razón.
De seguir esta situación, la comunidad deberá acudir a la jurisdicción internacional, pues las instituciones del Estado son tan de corta visión que no han sido capaces ni de actuar ni de denunciar. Es por esto que hay que acudir a la institucionalidad de la Religión Católica, que ha demostrado orden y capacidad de influencia, por lo menos para ‘jalarle’ las orejas al Presidente por todo lo que está ocurriendo con los menores desprotegidos y muertos.
