Virgilio, corrupto sin barrera
Cielo González se robó Neiva y fue elegida gobernadora.
El alcalde de Garzón, Delio González, sigue robándose el municipio y está a punto de cumplir tres años en el cargo. Virgilio Barrera Castro se hizo reelegir sucesivamente por 17 años como rector de la Corporación Universitaria del Huila, CORHUILA y había sido ratificado por otros tres años, cuando fue destituido.
La desfachatez hace que estos y otros bribones se sigan pavoneando con dinero hurtado sin que les pase nada, por ineficacia de las autoridades que deben meterlos a la cárcel. Y que personajillos como John Ramos Araújo, al frente del mayor atraco a las Empresas Públicas de Neiva ande por el mundo jugando golf, mientras la ciudad no logró solucionar su problema de agua.
Lo de Barrera es infame. Logró engañar al Consejo Superior de la corporación universitaria por casi dos décadas, al punto que en diciembre de 2012 lo ratificó “por su desempeño idóneo, eficiente y pulcro”. Hasta ese momento habían desaparecido –bajo su dictadura económica y administrativa- más de $8 mil millones, como se denunció ante la Fiscalía.
Lo nuevo y que quizá desconocen los huilenses es que “para despedirse” aceleró otras tretas para sacar irregularmente otros $2 mil millones, según denuncia del nuevo rector, Roque González.
Una vieja funcionaria de la entidad, Claudia Liliana Espitia Garrido, apenas auxiliar de contabilidad, resultó cobrando cheques por unos $66 millones, que giraron primero a otros desconocidos y después ella retiró en efectivo de los bancos (por ahí la he visto en alguna playa del mundo (Facebook) mostrando picarona sonrisa.
Barrera debe andar escondiendo caballos, casas y propiedades adquiridos con el robo continuado (me imagino). Mientras su socio de fechorías Yener Francisco Comas Comas, el que más comía del asalto diario a la corporación “sin ánimo de lucro” tendrá que explicar cómo pasó de ser un funcionario asalariado a cobrar –simultáneamente- millonarias cifras por supuestos y falsos trabajos.
En la despedida de Barrera, “se hicieron pagos por $939 millones, los cuales fueron cancelados sin siquiera contarse con un comprobante de egreso, una relación o cuenta de cobro que los ordenara”.
Hubo otras erogaciones irregulares: $1.005 (mil cinco millones) en cheques pagados en bancos sin ningún soporte contable. Pagos por mantenimiento y reparación de construcciones y edificaciones al señor Comas Comas ($118.640 millones). Pagos, sin soportes, por concepto de prestación de servicios educativos misionales de CORHUILA, por $255 millones. Otros dineros, sin soportes, destinados a la sede de Pitalito ($1.190 millones).
La denuncia penal ampliada pide que se investiguen, además de Barrera y Comas, a Rafael Ignacio Gamboa Manosalve, María Nidia Martínez Muñoz y Sandra Liliana Flórez Tique, entre otros.
La Fiscalía tiene todas las pruebas iniciales hace un año y la segunda denuncia hace seis meses, sin que haya retenido a ninguno de los delincuentes, que –entre tanto- deben estar organizando sus componendas, con el dinero que se robaron.
Y quienes tuvieron el valor civil y la valentía de denunciar se movilizan indefensos por Neiva, temiendo represalias. La fiscalía misma debería ofrecerles protección especial, porque ya empezaron a difamarlos. Después harán cualquier cosa.
