Violencia contra la mujer huilense
El caso de la joven modelo de Pitalito, María José Rivas, agredida en Bogotá por su exnovio Juan Sebastián Pedroza, es el reflejo no solo de una sociedad intolerante, sino de una sociedad violenta.
Es que la violencia no solo se libra en las selvas con la guerrilla, ahora es urbana y está en lo más íntimo de la sociedad: la familia.
El caso de María José es el siguiente: el pasado 24 de abril en un establecimiento público en el norte de Bogotá la estudiante de comunicación social de la Universidad Sergio Arboleda, departía con amigos y con su exnovio Juan Sebastián, también estudiante universitario; por algún motivo hubo una discusión entre la pareja, el hombre reaccionó de forma agresiva y no contento con golpearla le mordió el rostro.
El joven agresor aunque ya fue citado a la justicia, no ha sido capturado pues esperan que comparezca. Ojalá lo haga, pues este caso no puede quedar en la impunidad y mucho menos en el olvido del imaginario colectivo. La primera sanción debe ser moral antes que penal.
Este caso no solo nos recuerda cientos de hecho similares, sino que nos remite a las cifras estatales. De acuerdo con el último informe de Medicina Legal (Forensis), el 65,58% (44.743) de las peritaciones realizadas por maltrato intrafamiliar en el 2013 correspondió a violencia de pareja, porcentaje muy similar al registrado en el año 2012 de 64,84%. La tasa por 100.000 habitantes fue de 94,95 que junto con la registrada en el año 2004 son las más bajas de la década.
La violencia de pareja es un problema que afecta primordialmente a las mujeres. El 87,21% (39.020) de las víctimas valoradas en el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses por maltrato de pareja eran mujeres.
Al igual que en 2012 el mayor porcentaje de mujeres agredidas por su pareja se
presentó en el grupo de 20 a 24 años; sin embargo, la tasa más alta para mujeres se presenta en el grupo de 25 a 29 años.
Podríamos mencionar más cifras, sin embargo, las estadísticas quedarán en los anaqueles. Ahora lo más importante es que la justicia obre prontamente y castigue al victimario como debe ser.
