jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-05-09 12:21

Verdad incontrovertible

Hay verdades que esquivamos. En este país hay inequidades que en nuestro país se desconocen. Lo que reflexionaremos adelante sirve para discusiones sobre las libertades que protegemos en detrimento de las obligaciones en favor de toda la sociedad y para planteamientos alrededor de cómo cerrar las desigualdades sociales que cada vez son más protuberantes.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 09 de 2015

Hay verdades que esquivamos. En este país hay inequidades que en nuestro país se desconocen. Lo que reflexionaremos adelante sirve para discusiones sobre las libertades que protegemos en detrimento de las obligaciones en favor de toda la sociedad y para planteamientos alrededor de cómo cerrar las desigualdades sociales que cada vez son más protuberantes.

Amoldando un mensaje de esos que circulan por redes sociales nos permitimos poner en manos del lector estas reflexiones: “Una universitaria cursaba el último año de estudios. Ella estaba a favor de la distribución de la riqueza a rajatabla. Incluso sentía vergüenza de su padre, porque era un empresario exitoso, dado que estaba convencida que la de su papá, era una filosofía equivocada. Un día, ella decidió enfrentar a su padre. Le habló del materialismo histórico y hacerle ver cuán equivocado estaba al defender un sistema tan injusto. En eso, como queriendo hablar de otra cosa, su padre le preguntó: -¿Cómo van tus estudios? -Van bien- respondió ella, muy orgullosa y contenta. - Tengo promedio de 9, hasta ahora. Me cuesta bastante trabajo, prácticamente no salgo, no tengo novio y duermo cinco horas al día, pero, por eso ando bastante bien, y voy a graduarme en tiempo-. Entonces el padre le pregunta: -Y a tu amiga Melisa, ¿Cómo le va?- La hija respondió muy segura: -Bastante mal, Meli no se exige porque no alcanza el 6, apenas tiene 4 de promedio. Pero ella se va a bailar cada semana, pasea, fiesta que hay está presente, estudia lo mínimo, y falta bastante-. El padre, le dijo entonces –Deberías hablar con tus profesores y pedirles que le transfieran 2.5 de los 9 tuyos a ella. Esta sería una buena y equitativa distribución de notas porque así las dos tendrían 6.5 y se graduarían juntas-. Indignada ella lo rechazó diciendo -No es justo que mi esfuerzo se lo pasen a una vaga, que no se esfuerza por estudiar aunque la persona con quien tengo que compartir mi sacrificio sea mi mejor amiga, no acepto regalar mi trabajo-”.

Fácilmente repartimos lo ajeno. Cabe el pensamiento que sostiene que todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo.

Erra el gobierno al entregar algo a alguien, cuando se lo ha quitado a alguna otra persona que legítimamente lo ha obtenido y sin contraprestación.

Cuando al menos la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, una Nación llega a su fin.

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