Vender, crucificar y enterrar niños
Militantes del Estado Islámico están vendiendo niños secuestrados en el mercado como esclavos sexuales, luego los matan mediante la crucifixión o los entierran vivos.
Así lo viene advirtiendo un organismo de control de la ONU. La verdad es que son niños iraquíes que también los utilizan como suicidas, fabricantes de bombas, informantes o escudos humanos. Una realidad que sucede en siglo XXI y que parece no importarle al resto del mundo.
El mensaje del Estado Islámico es desafiante a la humanidad. Asesinar a un niño es amenazar el futuro de todo el planeta, ¿acaso el porvenir no está en los niños?
Mentiras. No se han manifestado los mandatarios de los diferentes estados, no se han reunido las máximas dignidades, ni las potencias han dicho que harán un plan para acabar o capturar a cada uno de los integrantes de esta secta oriental.
El patrocinio de muchos países a Estados Unidos para acabar el terrorismo en Iraq, fue enorme, y ahora, tras algunos años de esta invasión, el verdadero terrorismo sigue destrozando familias y eliminando el futuro de la humanidad.
"Hemos tenido reportes de niños, especialmente niños discapacitados mentales, que han sido usados como suicidas con bombas, probablemente sin que ellos incluso entendieran", dijo Winter a Reuters, del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas.
El EI es una escisión del grupo al Qaeda que declaró un califato islámico a través de partes de Siria e Irak durante el pasado verano boreal. Ha matado a miles de personas y forzado a otros cientos de miles a abandonar sus hogares, en lo que Naciones Unidos ha calificado como un reino del terror.
En el mundo ya no deben existir sectas cuya misiva sea el homicidio. Adiós los grupos extremistas, radicales que invocan a Dios para matar. Eso es cosa del pasado.
De modo que desde este espacio reprochamos e instamos a no compartir ninguna práctica suicida ni atentatoria de cualquier persona. Reprochamos la violencia y la guerra en general. Nuestro único lema es la paz.
