Vaticinios
Comienzan a presagiarse y generarse hipótesis, cávalas, creencias, puntos de vista,
unos con carácter científico o religioso basados sobre mediciones realizadas por los más expertos agrupados en la NASA e incluso sobre interpretaciones bíblicas que van desde hacer públicas las profecías, secretos y revelaciones de la virgen de Fátima hasta predicciones apocalípticas que hacen relevante por este tiempo los tres días de oscuridad que según publicaciones hechas por los más destacados medios de comunicación, tendrá el planeta después de la tarde del 21 de diciembre del presente año.
Sin saber en realidad si ello sea cierto o no, hablan que esto solo ocurre cada 25.000 años según los más versados, situación que para unos genera respeto por los calificados en el tema y para otros es y será otro cuento chino o historia macondiana con tinte mundial. No cabe duda que el tema será más expectante cada día que pase y que la fecha se acerque para que la oscuridad posiblemente nos acoja. Mientras tanto las cávalas sobre la política se mueven tanto en lo nacional y regional; por ejemplo algunos creen que en el sector cafetero, poder y dirigencia de tanto renombre, ya predicen que antes de que nos coja a todos la oscuridad galáctica algunos ejecutivos habrán visto la penumbra en sus cargos, el coletazo de los paros campesinos cobraran la ansiada renovación ejecutiva del gremio; por otro lado dicen que al ver el Cielo despejado y antes de que los coja la noche empezaran a encenderse los motores del poder regional y darán comienzo a los auto homenajes, auto reconocimientos que acompañados por movimientos burocráticos darán el inicio de llamada movida política o tal vez la “Polarización” que a manera de cávala hiciera un senador por estos días, haciendo uso del poder que tiene aquel ovni potente mortal que olvida que no hay subida sin su bajada o tal vez como causa de su preocupación al ver muy cerca brillar lo que para Él estaba definitivamente apagado, olvidando que es preferible la polarización que la paralización del departamento.
La verdad es por ello no se puede echar en saco roto cada uno de los puntos de vista, que aunque ya de forma popular y acogidas sin tanta reserva y más bien con mucha naturalidad por la gente, visto de manera científica, religiosa e incluso supersticiosa por algunos, los cambios que originados por fenómenos naturales o antrópicos puedan cambiar el rumbo de la humanidad en aspectos económicos, políticos e incluso de orden social y personal dando oportunidad de hacer entender a los dioses de barata porcelana, que el tiempo de Dios es perfecto, supremamente corto para los terrenales y que las señales que el universo nos da, puede ser la posibilidad de ver amanecer de nuevo, observar un cielo despejado, sin bruma, sin problemas, nubarrones para luego considerar que una noche puede ser menos larga de lo que incluso muchos quisieran, que la oscuridad es sinónimo del mal, pero que la noche por larga que sea no dura para siempre, que la luz de la verdad, siempre será la mejor opción.
Ojala esas tres noches consecutivas que anuncian ya los medios de comunicación del mundo, permitan que la aurora esperada después de la anunciada penumbra sea el significado para el cambio de una generación que necesita reencontrarse consigo misma, con la naturaleza, con la vida y desde luego con DIOS.
