jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-12-12 05:51

Vahído de nostalgia

Ernesto Cabrera Tejada

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 12 de 2014

La señorita Doris de Ciencias naturales en tercero de primaria hablaba y yo sentía que me pasaban cosas, cosas de esas que pasan por dentro, no podía dejar de mirarla, y sentía vahídos en el estómago, quizás nacían mis nostalgias.

Con los años no solo fue Doris, fueron otras personas y otras cosas, unas propias y otras ajenas pero igual productoras de vahído. Y es que todos los sentimos; una mirada que intimida, el preludio de la navidad, el examen académico, la cita escondida, el viaje soñado, una canción…nostalgia, la misma que describe García Márquez y que se va y vuelve, siempre vuelve.

“Es la trampa de la nostalgia, que quita de su lugar a los momentos amargos y los pinta de otro color, y los vuelve a poner donde ya no duelen. Como en los retratos antiguos, que parecen iluminados por el resplandor ilusorio de la felicidad, y en donde sólo vemos con asombro cómo éramos de jóvenes cuando éramos jóvenes, y no sólo los que estábamos allí, sino también la casa y los árboles del fondo, y hasta las sillas en que estábamos sentados”. Escribió Gabo en 1980 para El País.

34 años pasaron de aquel relato nostálgico y 44 de aprender con Doris no sólo de ciencias naturales, también de mujer bonita, me gusta, amor, perdón, compartir, servir. Ahora Doris murió y ha regresado a mí, justo en mi nostalgia que he de compartir con mis hijos y las canciones de Queen que aprendieron a escuchar por que los subí en ese tren.

Dos días atrás Malala Yousafzai la niña pakistaní ganadora del Nobel pide que cada niño que vaya a la escuela tenga una Doris, tenga un cuaderno, un libro antes que un fusil o un hijo, fue estremecedor su relato y de inmediato las nostalgias de la violencia en nuestros campos hace presencia, es hora de empezar a cambiarlas.

El Indio Kailash Satyarthi, que compartió el premio con Malala, con una bella metáfora lleno de nostalgia el escenario… el mundo en llamas y todos quieren apagar, un pajarito lleva una gota de agua en su pico, muchos le reclaman sin hacer nada… “él por su parte va y viene con el agua, que no será suficiente pero lo tranquiliza porque por lo menos está poniendo su parte”

Si, las nostalgias siguen siendo igual que antes, pero habrá que intentar nacer nuevas.