UNIFICAR ELECCIONES EN EL 2018
Cuando en Colombia se habla de elecciones o de día electoral, se está hablando de una gran partida presupuestal que tiene que trasladar el Ministerio de Hacienda a la organización electoral,
para que esta a su vez, pueda dar cumplimiento a los requerimientos que en tecnología, personal y logística se requiere para la realización de unas elecciones en todo el territorio nacional. Por esta razón, se convierte en música para los oídos de la mayoría de los colombianos, que ven en un ahorro de cientos de miles de millones de pesos, que trae consigo la posibilidad de unificar las elecciones de Alcaldes Gobernadores y Presidente para una misma fecha.
Pero en un país como el nuestro en el que se volvió costumbre salir de una elección y entrar a la otra, y en el que nos dividimos en políticos, anti políticos y apáticos, los que apoyan, los que nada viniendo de los políticos está bien, y los que critican, pero todos, siempre pendientes de lo que ocurre en las elecciones. Lograr que en una misma fecha se elija Presidente, Gobernadores y Alcaldes, no solo es un acontecimiento que se le pueda ver como un ahorro a las finanzas públicas, sino también, es un suceso con enormes repercusiones jurídicas, implicaría la modificación de la Constitución y la expedición de una serie de normas y decretos que permitan el ajuste de períodos de mandatarios.
Para que las elecciones se puedan realizar en un solo día, no puede haber cruce de períodos, razón por la que tendrían que darse en mayo del 2018, año en el que vence el período del recién reelegido Presidente. Surgen así los siguientes interrogantes: ¿Puede haber alargue por decreto de los períodos de los actuales mandatarios locales y regionales?. ¿Convocará el gobierno a unas elecciones atípicas por un periodo de 2 años y 5 meses?. ¿Al no darse el alargue por decreto y ser convocadas unas elecciones atípicas, podrán presentar sus nombres los actuales Gobernadores y Alcaldes?. Sumado a estos interrogantes, estará presente la premura del tiempo, pues el trámite de un Acto Legislativo que modifica la Constitución, requiere 8 debates en el Congreso, y su tránsito obligado de revisión por parte de la Corte Constitucional.
Ante la incertidumbre que genera este tipo de reformas, quienes están en la arena política deberán continuar con su trabajo político y hacerlo con cautela, sin perder de vista lo que pueda ocurrir con esta propuesta. Es posible ‘’que algunos estén ensillando las bestias sin haberlas cogido’.’
