Unidos derrotaremos los desafueros del régimen.
julio Bahamón
Por motivo de espacio en mi columna anterior, mis lectores no alcanzaron a leer los últimos párrafos en el sentido de que, La Justicia Especializada para la Paz impuesta por este gobierno como “eje fundamental” de la negociación con las Farc la podemos asimilar a la famosa política de sometimiento a la Justicia que nos impuso Cesar Gaviria en épocas de Pablo Escobar. En esos años lo he dicho, la justicia quedó arrodillada a la voluntad criminal del capo. La de ahora, la Especializada para la Paz con las Farc, lo acaba de escribir el Dr Jaime Castro, es la Justica Farc Track, al servicio de los violentos que les va a permitir seguir actuando en su reconocida criminalidad desde las 27 Zonas de “concentración provisional”, o “republiquetas independientes”. Repito nuevamente, para fortuna nuestra, nos queda como aliado y jefe un gran patriota, Álvaro Uribe, y ante el peligro que amenaza al país estamos obligados los ciudadanos de bien a respaldar su política de Seguridad Democrática, Cohesión Social y Confianza Inversionista. Personalmente considero que la herramienta más eficaz para el éxito de la próxima jornada es la Unidad de todos los amigos del Dr Uribe alrededor de uno de sus candidatos a la presidencia, ya sea Carlos Holmes Trujillo, o Ivan Duque, o Maria del Socorro Guerra. Así lo haremos en el Huila, sin rencores, ni resentimientos. Con absoluta generosidad. La última barbaridad que se le ha ocurrido a este gobierno fue proponer modificaciones a la ley de seguridad privada de los colombianos. Si el gobierno llegare a salirse con las suya, los colombianos ya no deberemos tenerle miedo a las Farc, como ocurrió hace algunos años en Neiva, pues ya no necesitarán entrar a tiros y con bombas a los conjuntos o condominios de vivienda a secuestrar ciudadanos honestos, pues según el proyecto oficial lo que propone es que las compañías de seguridad privada la integren antiguos milicianos de las Farc, de tal manera que estos ya no necesitaran de fusiles ni de explosivos para tomarse los edificios, ni los condominios, sino que con solo disponer de un candado, será suficiente, cierran la puerta del conjunto y todos quedaremos secuestrados, a su merced, sin necesidad de disparar un solo triquitraque. Pero la tapa del congo, como dicen popularmente, es el cinismo del Presidente Santos. En 1.998, la fiscalía acusó a Samper de haber recibido seis millones de dólares del cartel de Cali para financiar su campaña presidencial. En ese año también se rumoró que Juan Manuel Santos se empeñó en tumbar a Samper y para ello alcanzó a conversar con los jefes de las Farc y otros partidos políticos. Pero no lo logró. Ahora, paradójicamente, la fiscalía lo señala a él y a su gerente de campaña de haber recibido dineros de Odebrecht en el 2.010 y en el 2.014, y él, orondo salió a decirle al país “que no se enteró de nada”. A diferencia de lo afirmado por el Presidente, su gerente Roberto Prieto aceptó que la campaña recibió dineros de esa empresa contratista; un Millón de dólares para cancelar una encuesta, otro millón de dólares para Prieto, y que la misma empresa canceló US$400.000 para imprimir Dos millones de afiches alusivos a la campaña del Presidente. Sin embargo el señor Santos, según su propia declaración, no se enteró de nada. Señor Presidente, esa afirmación suya es un insulto a la inteligencia de los colombianos que merecemos respeto.
