Una sociedad “light”
Froilán Casas Ortíz
Amigo lector, excúseme el anglicismo del título. Aunque la palabra en inglés significa “luz”; aquí me refiero al adjetivo ligero, acomodado, sin compromiso. Con este influjo de la cultura norteamericana, nos toca, a veces, muy a pesar nuestro, utilizar estos nuevos tecnicismos.
La cultura que vivimos, sobre todo en el mundo occidental, los principios son propios del pasado. Una de las características de la cultura postmoderna es la pérdida del sentido crítico y el acomodamiento a toda forma de expresión cultural. La tolerancia se ha llevado al extremo de diluir en un mismo recipiente todo pensamiento e ideología. No existe identidad cultural. Se impone la moda y se aceptan nuevos modelos de conducta sin ningún análisis crítico. Si ayer veíamos el aborto como un crimen, hoy lo vemos como un derecho y, no pasa nada. Quien se oponga a tales planteamientos es considerado “fuera del lugar”. Como quien dice, o se pliega o muere. Aparece, entonces, un nuevo tipo de fanatismo y dogmatismo. Los patrones culturales cambian como cambian los tiempos atmosféricos. El relativismo moral campea en todas las latitudes. Hoy se quiere complacer a todo el mundo. Una frase del Benedicto XVI me ha impactado: “La Iglesia por ganar a los de afuera, está perdiendo a los de adentro”. Imagínese usted, si Cristo hubiese aceptado todos los esquemas de vida, propios de su época; pues, sencillamente, no lo hubiesen matado.
Cuando el mensaje de Jesús penetra en la cultura grecolatina, no se ofrece como un sincretismo religioso, sino como un modo de vida que impacta y confunde a una sociedad permisiva y llena de promiscuidad y desenfreno sexual y moral. Es significativo que la “PAX ROMANA” no “tolera” a los cristianos. Una de los secretos del éxito de la política de la Roma de los Césares, es la aceptación de todas las religiones. Los únicos que fueron perseguidos fueron los judíos y los cristianos. Hoy, un alto número de cristianos son tan desteñidos que todo lo aprueban, todo lo toleran. Hoy, hay que ser tolerantes. Tolerar es aceptar todo lo que imponga usted pero, a la par, yo no puedo expresar mis creencias. Hoy las minorías se imponen. Por el respeto a las mismas, la mayoría se tiene que resignar. Hay que sacar a Dios de las oficinas públicas, pues se debe respetar a los no creyentes. Pregunto y, ¿Por qué los no creyentes no aceptan a los creyentes que somos mayoría? Según nuestro ordenamiento político, la Carta, es la rama legislativa la que debe legislar. Se aprueba el aborto y nadie dice nada. La Carta Constitucional dice claramente una cosa y es la Corte Constitucional quien la interpreta.
Una sociedad “light” es una sociedad sin tradiciones, sin pasado. La cultura europea tan marcada por la Iglesia, ha llegado, en algunos lugares a la eclesiofobia. Se están reclamando los templos del AL-ANDALUS porque algunos eran mezquitas. Pues, los cristianos exijamos que los templos cristianos del Norte del África, del Cercano Oriente, sobre todo Turquía y Siria, sean devueltos a los cristianos y dejen de ser mezquitas. Se ha llegado al principio dogmático del relativismo moral. Vivimos una moral permisiva, todo se aprueba sin ningún discernimiento. La nueva cultura es la trasmutación de todos los valores.
