martes, 14 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-11-05 10:02

Una rima: la patraña de las cuentas de campaña

Edgar Artunduaga

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 05 de 2015

Si el Consejo Electoral es un chiste, las cuentas oficiales de los candidatos son un embuste.  Tienen todo el tiempo de cuadrar los informes y mentir a sus anchas. Los límites son un decir, porque llevan incorporado el diafragma del acomodo.

Pensar que Edgar Bonilla, “tinga”, elegido alcalde de Garzón se gastó sólo $58 millones es un cuento para tontos. Y peor que en familia y con grandes esfuerzos reunieron la platica entre su esposa, Olga Cubides ($25), su mamá, María Luz Ramírez ($10), Eriberto Garzón ($13) y con enormes dificultades el propio candidato puso $10 milloncitos.

La campaña de Rodrigo Lara, elegido alcalde de Neiva, se habría gastado $668.504.093, de los cuales el candidato puso sobre la mesa $93 millones.

Carlos Augusto y Francisco José Rosero Tafur se lucieron con $50 millones. María Clara Gómez Tovar aportó $20 millones. Diego Muñoz, el gerente, puso humildes $25 millones, los mismos que Carlos Alberto Oviedo Herrera. Alfonso Rosero Falla entregó –con absoluto desinterés- $22 millones. Dorian García Alvira (de la empresa Proyectos, Construcciones y Montajes) $25 millones.

Mi amigo René Cantillo (su empresa familiar) aportó $26 millones y el esfuerzo descomunal, como suele hacerlo, de un fanático apasionado que trabaja de sol a sol como si fuera a salvar a su familia de un naufragio. Da envidia tener un apoyo tan resuelto.

Otros aportantes: Andrea Marcela Lozano, $24 millones (trabaja en una empresa de publicidad; Interplástica, $20 millones; Coomotor $15; Luis Hernando Agudelo Peláez $19 millones.

El elegido gobernador Carlos Julio González (cada día se parece más a su padre, bautizado por -no me acuerdo quién-  como “el viejo paticaliente”) sacó del bolsillo, para empezar,  $667 millones, según reportó al Consejo Electoral (vaya uno a saber si esa fue la caja menor).

En sus “cuentas claras” informó que se gastó en la campaña $1.301.641.029. Pidió prestado al Banco de Occidente $300 millones. Mercantil Colpatria (servicios financieros) le regaló $5 pinches millones. Granos del Casanare Grandelo (su representante legal es Luis Augusto Bonilla Díez) se lució con $100 millones.

Por ningún lado aparecen “las donaciones voluntarias” del director del Hospital de Neiva, Chucho Castro (dicen los envidiosos que aportó mil milloncitos) y sus colegas de Garzón y Pitalito, que habrían hecho vaca para alcanzar esa cifra.

Tampoco veo en los registros oficiales la cifra muy gruesa de la generosa y sin remilgos Ecopsos EPS, una empresa administradora de planes de beneficios del régimen subsidiado.

No pasa nada. El Consejo Electoral espera dos meses a que le informen, lo que quieran. A nadie le han quitado la credencial por sobrepasar los topes autorizados, como tampoco confirman de dónde sale el dinero. En la política colombiana lo que importa es ganar.