jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-12-09 08:16

Una reforma en contra de la inversión, el ahorro y el empleo

Y como pasa en todas las fiestas, el Gobierno nacional, después de tirar la casa por la ventana para ganar la reelección, está con guayabo y tiene que pagar las cuentas y sobregiros que le quedaron.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 09 de 2014

El hueco fiscal creado por la corrupción y la mermelada asciende a la suma de 12.5 billones y crece por la desafortunada y a mala hora descolgada de los precios del petróleo.  Y nuestros dirigentes, en lugar de pensar como buenos padres de familia, procurando hacer un buen uso de los recursos, lo hacen como politiqueros derrochones. Malgastan y sólo se les ocurre pedirle más a los contribuyentes de siempre, usando herramientas tributarias anti-técnicas como el 4x1000, el impuesto al patrimonio y el CREE, lo cual es sin duda y sinceramente abusivo. El 4x1000 ha fomentado la economía del efectivo y la evasión. Este impuesto, si lo dejan, por lo menos deberían darle el carácter de deducible en parte. Eso si solucionaría la evasión. El impuesto al patrimonio, ahora mal llamado de manera populista a la riqueza o contra la pobreza, repite el error fundamental de la gallina y los huevos de oro, en donde se mata a la gallina para sacarle de una vez todos los huevos. No le basta al Gobierno con comer tortilla, ahora quiere comerse la gallina. Mañana, por lo tanto, no va a tener ni huevos, ni tortilla y mucho menos gallina.  El CREE es aun más perverso. Se creó para remplazar los aportes parafiscales y fomentar empresas intensivas en mano de obra. Ahora lo van a tratar de asimilar más al impuesto de renta, desnaturalizando su génesis, con una base mayor y con  una sobretasa de destinación no especifica, la cual, para efectos prácticos, implica que Colombia tendría un impuesto a la renta del 43% en 2018, dejándola lisiada en competitividad para atraer inversión. Todo esto es para evadir hábilmente, a punta de renombrar los impuestos, los acuerdos de estabilidad tributaria y los incentivos de fomento dados en los tiempos de la confianza inversionista.  Paisanos Huilenses, no nos engañemos, esta reforma tributaria no es para erradicar la pobreza, ni la van a pagar los ricos, es contra el ahorro, la inversión y el empleo y la va a pagar el futuro del país.  Es una reforma contra la gallina que produce los huevos, es decir contra las empresas que producen riqueza y empleo y sus dueños que ahorran para invertir y crear más riqueza, y solo se hace para tapar el hueco fiscal dejado por la mermelada y la corrupción. Entendamos de manera simple que un buen Gobernante que quiera hacer una reforma tributaria estructural debería ser un campesino, conforme a que un campesino sabe que se produce lo que se siembra, y los cultivos dan conforme como se les cuide, se les abone y se le riegue. Colombia no necesita más reformas tributarias para recaudar más impuestos, se necesita una ejecución proba y prístina de los recursos públicos y no malgastarlos en corrupción y mermelada.  Perlas de la reforma tributaria del impuesto a la riqueza: (i) el cambio de la definición de sujeto pasivo del impuesto que va a golpear la política de la “Segunda Casa” para extranjeros, (ii) la redacción ambigua sobre la base gravable para las personas jurídicas donde parecería que se gravan el patrimonio bruto (cámbienlo a patrimonio liquido por favor), (iii) el tope caprichoso de exclusión de la base de vivienda y (iv) el castigo a la inversión en empresas nacionales impidiendo excluir el 100% de la inversión. Perlas del CREE, solamente una para los ganaderos, las ventas de terneros menores a un año dentro del mismo año no se van a poder excluir de la base del CREE. ¿Castigo a los ganaderos por apoyar al Centro Democrático?