Una mirada a los mercados (II).
La semana anterior inicie el desarrollo de la presente columna recordando como en los sitios de mercado campesino sentimos variadas sensaciones, generadas por olores, sabores, colores y las texturas del campo las cuales forman parte de nuestra cultura y patrimonio.
Parte del atractivo radica en la forma de negociar, la comunicación que viene acompañada de frases anecdóticas, es un particular estilo de mercadeo y picardía para llamar la atención. En las pequeñas poblaciones, el día de mercado sigue siendo el de mayor movimiento en la semana, donde los trabajadores del campo llegan a la plaza cargados con sus productos agrícolas para venderlos, y los habitantes los esperan para hacer sus compras.
El viernes anterior los medios de comunicación dieron a conocer un fallo del Concejo de Estado que dejó en firme una sentencia condenatoria que obliga a indemnizar por perjuicios a 351 comerciantes afectados con la demolición de las galerías. La alcaldía deberá pagarles, 3.277 millones de pesos según un fallo de segunda instancia proferido por la Sección Tercera con ponencia del magistrado Jaime Orlando Santofimio Gamboa; la demolición fue realizada el 24 de diciembre de 1997 en la administración de Gustavo Penagos. Sobre esto la sociedad de arquitectos del Huila presento numerosas observaciones que no fueron escuchadas por la administración municipal de la época, lo que genero las consecuencias que hoy conocemos.
Los mercados se convirtieron en un gran problema y se multiplicaron en la ciudad, en muchos casos invadiendo el espacio público. Hemos desconocido nuestra relación y dependencia con el campo , por ello debemos establecer un sistema de mercados terminales de manera organizada y estética que beneficie compradores y vendedores y por supuesto no afecte los vecinos y el entorno; es importante que desde el plan de ordenamiento territorial se definían unos posibles sitios para la localización de la nueva era de las plazas o puntos de mercado, los cuales de beben borrar la mala imagen de las anteriores, cumpliendo normas urbanísticas y ambientales, pensando en la cercanía con la población , estratégicamente localizadas; la primera en un populoso sector al oriente en el barrio las Palmas, específicamente sobre la calle 52, en el sur en el predio actual de la galería satélite, y en el norte sobre la carrera 1 próxima a la iglesia del barrio Chicala. Los proyectos deben ser flexibles, permitiendo inclusive actividades recreativas, lo cual se logra si existe buen diseño y áreas libres.
Al margen: es preocupante el estado del puente Santander vale la pena llamar la atención de las autoridades para su recuperación.
yepesrafaelh@yahoo.com
