Una medida que se debe mantener
Rafael Hernando Yepes Blanco
Más allá de las cifras presentadas por el día sin carro en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali o Bucaramanga; en términos de reducción de niveles de contaminación y ruido, del trafico automotor, o de las respuestas de algunos gremios como las cámaras de comercio. Debemos aprovechar las experiencias, en Bogotá la CCB publicó el martes anterior, en diferentes medios de comunicación, una encuesta realizada a 750 empresarios, se les pregunto sobre las jornadas del día sin carro, más de la mitad aseguró que el impacto en la productividad de la ciudad es negativa, solo el 23 % de los empresarios destacan como aspecto positivo de la jornada, la disminución de la congestión. El 68 % aseguró que no hay impacto positivo; seis de cada diez empresas del sector comercial manifestaron tener dificultades en la provisión de insumos y una de cada dos de los sectores de industria y comercio se afectaron en su agenda de trabajo. Advirtieron y en eso estoy totalmente identificado que en lugar de varias jornadas, “se debe trabajar por una política de movilidad que atraiga a los ciudadanos a modos sostenibles de transporte”, en particular mejorando las condiciones para hacer de la bicicleta, el caminar y el transporte público una opción digna en la ciudad.
El 18 de abril del 2015, el día de la bicicleta, debe ser ejemplarizante en Neiva, nuestras decisiones deben hacer parte de una planeación urbana responsable, garantizando un futuro promisorio, buscando el crecimiento ordenado y armónico, respondiendo a las dinámicas económicas y sociales de la ciudad, apuntándole a la sostenibilidad. Pero el tema de hoy va encaminado a que debemos identificar una serie de medidas para garantizar el éxito del día de la bicicleta y en consecuencia construyamos modos sostenibles de trasporte; en primera instancia se debe trabajar con el sector trasportador y los gremios, Fenalco y la Cámara de Comercio por citar algunos, en busca de alternativas de movilidad, horarios, abastecimientos, parqueaderos etc. La segunda, tiene que ver con la organización de jornadas de orden académico y lúdico en espacios públicos como el centro e instituciones educativas, mediante foros y conferencias con la participación de expertos.
La tercera medida busca ofrecer seguridad a los ciclistas en los desplazamientos, organizando espacios de refrigerio y parqueo, si es del caso gratis. Cuarta, se debe socializar un documento estratégico que forma parte integral de los insumos de la reformulación actual del POT, “la red regional de Ciclorutas”. En Colombia se adolece de una política nacional que proteja a los peatones, faltan presupuestos para invertir en la seguridad de los usuarios, en la cultura ciudadana. La presencia de la motocicleta eléctrica, camuflada como bicicleta no se debe permitir en las ciclo rutas, prohibir la circulación de motos en las vías públicas, por un día, será un alivio. Cuando iniciamos.
