viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-09-11 09:04

Una ley que no debería existir

Triste que sea necesario amenazar con cárcel y fuertes multas pecuniarias a quien discrimine a su similar por razones de raza, religión, nacionalidad, sexo u orientación sexual, entre otras, pero fue necesario.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 11 de 2014

La Corte Constitucional declaró ayer viable la norma e hizo énfasis en que la misma debe ampliarse para también proteger a las personas en condición de discapacidad.

Se trata de la Ley 1482 del 2011 donde se establecen castigos y multas para quienes promuevan cualquier tipo de rechazo. El que “promueva o instigue actos, conductas o comportamientos constitutivos de hostigamiento, orientados a causarle daño físico o moral a una persona, grupo de personas, comunidad o pueblo, por razón de su raza, etnia, religión, nacionalidad, ideología política o filosófica, sexo u orientación sexual, pagará una pena de uno a tres años de arresto”.

La ponencia del magistrado Luis Guillermo Guerrero solo recibió un voto negativo (ocho votos a favor) y se convirtió en Ley de la República para beneficiar a muchos y para poner freno a otros, entre los que se encuentran importantes dirigentes políticos y hasta padres de la patria, a quienes se les ha salido uno que otro termino racista y sexista, que con la nueva ley, estarían en serios problemas legales.

Los colombianos recordamos la célebre frase del diputado antioqueño Rodrigo Mesa  (8 de mayo de 2012) “La plata que uno le meta a Chocó es como meterle un perfume a un bollo”.

Eso lo dijo durante una reunión en la Asamblea de Antioquia, refiriéndose al proyecto de plan de desarrollo que había presentado el gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, donde se asignaban recursos a una zona limítrofe con el Chocó.

La poco amable comparación no sólo despertó aireadas reacciones, sino que también le significó investigaciones por racismo y discriminación.

Hoy aplaudimos que la iniciativa sea Ley -aunque insistimos que no debería ser necesaria- pero lo hecho por muchos, como el diputado Mesa, obligó a convertirla en norma.

Ahora lo importante es que no se quede en letra muerta y que por el contrario empecemos a ver los castigos ejemplarizantes a quienes las transgredan, no importa si es un ciudadano de a pie, un honorable diputado o un importante Senador.