Una gran pérdida
El Huila pierde representación en el Congreso de la República.
Los actuales senadores Jorge Eduardo Géchem Turbay y Carlos Ramiro Chávarro, el primero militante del Partido de la U (el del presidente) y el segundo conservador, de la línea de Integración, no lograron revalidar sus credenciales, pese a las reclamaciones realizadas ante la Comisión Nacional Electoral.
Se trata de un hecho político adverso e infortunado para los intereses del Huila, en el entendido que pasamos de tener cinco senadores a tres, lo que sin duda desequilibra la balanza a la hora de trabajar en bloque en la búsqueda de los intereses del departamento.
El senador Jorge Eduardo Géchem Turbay ha demostrado durante toda su larga y brillante carrera política ser un gran representante del pueblo opita, interpretando sus inquietudes, necesidades y jalonando obras y recursos.
Géchem ha sido además un permanente abanderado de la paz, inclusive después de la adversidad (un penoso y prolongado cautiverio) siguió enarbolando esa bandera, pidiendo a los enemigos del proceso que se adelanta en La Habana, pensar más en patria que en intereses particulares.
El caso de Carlos Ramiro Chávarro no es menos lamentable. Se trata de un político joven, con criterio, emprendedor y muy carismático, quien había logrado romper muchos paradigmas de la política, acercándose a la gente como debe ser y entregando su trabajo y esfuerzo al beneficio de los más necesitados.
La razón de por qué perdieron sus curules las deben saber ellos. Seguramente cometieron errores político-electorales, pero sin lugar a dudas un factor que fue determinante fue el cambio del mapa político del Huila, el que se evidenció en la pasada contienda electoral (presidencia) donde el gran triunfador fue el movimiento del expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Felicitamos a los electos senadores Rodrigo Villalba Mosquera, Hernán Andrade Serrano y Ernesto Macías Tovar, como también a nuestros representantes Ana María Rincón, Flora Perdomo y Álvaro Hernán Prada, en ellos estará la gran responsabilidad de trabajar por el Huila en un momento histórico, donde la paz puede ser el gran motor de desarrollo que nos perfile como la región de mayor proyección en el país.
