viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-06-24 08:38

Una fórmula para mejorar nuestra salud (I)

Apoyándome en un artículo publicado en una revista de cardiología en Costa Rica encuentro argumentos suficientes para las afirmaciones que en día de hoy son motivo de análisis en esta columna por su actualidad e importancia;

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 24 de 2014

tiene relación con la obesidad y lo que podemos hacer aplicando experiencias que a mi manera de ver pueden ser viables en un medio como el nuestro, donde el ejercicio físico nos hace mucha falta para contrarrestarla. La obesidad es un fenómeno complejo que ha alcanzado niveles de epidemia  y constituye un riesgo de enfermedad cardiovascular. Existen  investigaciones que valoran el efecto de la actividad física  en la pérdida inicial peso y en el nuevo peso después de un período de seguimiento igual o mayor a 1 año. Se evidencia  que  al hacer deporte se reducen las calorías consumidas y se contribuye a la pérdida de peso, mejora la conservación del nuevo  durante el período de seguimiento (2 años).

 La comprobada   inactividad física en adultos a partir de los  20  años de edad  contribuye al sobrepeso y obesidad.  La inactividad física está asociada con los factores clásicos de riesgo de enfermedades cardiovasculares, se ha encontrado que existe una relación entre el riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio y la obesidad abdominal. La obesidad es un padecimiento crónico y complejo,  ocasionado en muchos casos por la falta de voluntad de la persona o su deficiente autocontrol,para combatirla se requiere prevenirla y tratarla. El gran desafío es evitar recuperar el peso perdido ya que las dietas en algunos casos producen efectos similares de pérdida de peso.

El mantenimiento del peso corporal durante la vida adulta es difícil de lograr. Los adultos experimentan un aumento de su peso con el paso de los años que puede atribuirse al sedentarismo, la dificultad de mantener el peso corporal en la vida adulta es manifestación evidente de la epidemia mundial de sobrepeso y obesidad. Los datos presentados en el informe del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los Estados Unidos en 2007 indican que la prevalencia de la obesidad  en adultos entre 20 y 74 años, continúa incrementándose. Los avances tecnológicos han propiciado el sedentarismo en la población. La falta de actividad física  tiene relación con el  sobrepeso, obesidad,  diabetes, hipertensión, depresión, problemas cardiovasculares, deterioro de la autoestima, pérdida de masa ósea y osteoporosis, algunos tipos de cáncer y mortalidad prematura. Así las cosas tenemos mucho por hacer.

La OMS considera que al menos un 60% de la población mundial no realiza un mínimo de actividad física recomendada que equivale a 30 minutos  por día. Cuando una persona no cumple con el mínimo se considera sedentaria.En la próxima semana continuare el desarrollo de la presente columna.